Albacete / Madrid, 28 de enero de 2026. Uno de los nombres propios del toreo joven en 2025, José Fernando Molina, se prepara para su primera participación en la Feria de San Isidro 2026, un hito que el torero albaceteño recibe con ilusión y responsabilidad. Su valor y su estilo sincero le han permitido ganarse un lugar en los carteles de una de las ferias más importantes del mundo, tras un año marcado por actuaciones destacadas en plazas históricas como Las Ventas, Albacete, Málaga y Bayona.
“La temporada pasada fue positiva en muchos aspectos, pero también tuve momentos difíciles: perder triunfos por la espada, no rematar actuaciones en Madrid pese a cortar orejas, o perder puertas grandes en Albacete. Aun así, veo una mejora respecto a 2024 y mi intención es seguir trabajando para crecer cada temporada”, reflexiona Molina.
Su 2025 estuvo lleno de tardes memorables que, más allá de los trofeos, marcaron su trayectoria. En Albacete, su tierra, sintió la responsabilidad de mostrar su verdad ante su gente. En Madrid, la tarde del 22 de junio, su bautismo de sangre, y el 15 de agosto, con su recompensa, fueron citas significativas. Bayona también le dejó huella al triunfar en la corrida de la oportunidad a pesar de recibir una cornada.
Molina destaca por su disciplina y compromiso con la preparación física y mental. “Sigo trabajando en pequeños matices de mi toreo, sobre todo en la espada, que es mi faceta más a mejorar. Pero lo veo con optimismo y actitud para seguir creciendo”, afirma.
Estar anunciado en San Isidro es un sueño hecho realidad para el joven torero. “Es la primera vez que toreo en la feria y aunque me obliga a dar el 100%, trato de no obsesionarme. Quiero disfrutar de todo: tentaderos, entrenamientos, el camino hasta Madrid… porque eso me dará energía no solo física, sino también mental”.
Sobre la incertidumbre del resto de la temporada, Molina mantiene serenidad: “Ojalá los méritos de la temporada pasada me permitan pisar más plazas, pero no es algo que me quite el sueño. Soy consciente de mis errores, confío en mi equipo y me motiva seguir disfrutando de mi profesión”.
El primer objetivo de Molina para 2026 es mantener la transparencia y sinceridad que lo han llevado hasta aquí. “Mi único deseo es que todo el esfuerzo que estoy entregando tenga recompensa en algún momento de la temporada, o al menos que se vea que estoy haciendo las cosas bien, aunque a veces sea difícil de mostrar”, concluye el torero manchego.







