La Selección Mexicana derrotó 1-0 a Panamá gracias a un autogol de la defensa panameña en el tiempo añadido, en un partido de preparación entre dos selecciones de la CONCACAF ya clasificadas al Mundial de 2026. El encuentro, disputado el jueves, dejó más dudas que certezas sobre el funcionamiento del Tri.
El juego fue pobre, carente de ritmo y con una notoria falta de coordinación ofensiva por parte del equipo mexicano. La sincronización fue tan deficiente que incluso los comentaristas no podían creer la imprecisión constante y la incapacidad para generar jugadas claras de gol, lo que volvió el partido aburrido y frustrante para la afición.
El técnico Javier Aguirre volvió a ser blanco de críticas debido a los constantes cambios durante el partido, los cuales no dieron resultado. México mostró pocas ideas, escasa preparación colectiva y nulo desarrollo futbolístico, evidenciando que el estratega no ha logrado encontrar un funcionamiento sólido ni una identidad clara en el equipo.
Cuando todo apuntaba a un empate sin goles, el zaguero panameño Richard Peralta anotó en su propia puerta en los últimos minutos del tiempo agregado, dándole a México una victoria que llegó más por error del rival que por mérito propio.
Con este resultado, el Tri puso fin a una racha de seis partidos sin ganar, aunque la victoria deja un sabor amargo, ya que fue conseguida gracias a un autogol y no a una mejora real en el desempeño del equipo.







