La tensión de la final del campeonato mundial 2026 no solo se vivió sobre el terreno de juego; en las gradas del Estadio Nueva York Nueva Jersey, miles de aficionados españoles convirtieron su inconformidad con el arbitraje en uno de los momentos más llamativos del partido al lanzar cánticos dirigidos contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Conforme avanzó el encuentro y varias decisiones arbitrales generaban protestas del conjunto ibérico, las tribunas comenzaron a retumbar con el grito de “¡Infantino, argentino!”, una consigna que rápidamente se hizo viral en redes sociales y que reflejaba el malestar de un sector de la afición, convencido de que algunas decisiones favorecían a la vigente campeona del mundo.
El ambiente se fue calentando con el paso de los minutos; cada vez que el árbitro dejaba seguir una jugada reclamada por España o sancionaba una acción favorable a Argentina, el nombre del dirigente de la FIFA volvía a escucharse desde las tribunas como una forma de protesta.
Los cánticos encendieron las redes sociales
Además del ya conocido “¡Infantino, argentino!”, en distintos sectores del estadio también se escuchó el coro “¡Manos arriba, esto es un atraco!”, mientras cientos de aficionados grababan los momentos con sus teléfonos y los compartían en redes sociales, donde los videos comenzaron a multiplicarse apenas unos minutos después.
La molestia de los seguidores españoles no surgió únicamente por lo ocurrido en la final. Desde los partidos de eliminación directa, en redes sociales se había instalado un debate sobre algunas decisiones arbitrales relacionadas con Argentina, lo que alimentó la percepción entre parte de la afición de un supuesto trato preferencial hacia la Albiceleste. Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia ni un pronunciamiento oficial que respalde las acusaciones de favoritismo, y la FIFA tampoco ha emitido comentarios sobre los cánticos registrados durante el partido.
Lo que sí quedó claro fue el ambiente de máxima tensión que rodeó la definición del título. Mientras Argentina y España peleaban por levantar la Copa del Mundo, las tribunas protagonizaron su propio partido, convirtiendo los reclamos contra Gianni Infantino en uno de los episodios más comentados de la final y en una de las imágenes que marcarán el desenlace del Mundial 2026.







