Presdice el Chismoso
Balas hoy, votos mañana: el Chihuahua que se les está quemando en las manos
Ejecutaron a siete en el estado la última jornada: reporte
No es cifra, es mensaje.
Mientras el país registró 48 homicidios el 6 de abril, Chihuahua se llevó la corona… pero de la vergüenza. Y no es casualidad: cuando los encargados de la seguridad andan en campaña, alguien más se queda con el control.
Adivinen quién.
Los jefes… pero de campaña
En teoría, Chihuahua tiene secretario de Seguridad y fiscal. En la práctica, tiene dos precandidatos adelantados.
Gilberto Loya anda más ocupado midiéndose el traje de gobernador que midiendo la violencia.
César Jáuregui ensaya discursos de alcalde mientras el estado se desangra.
Porque cuando la prioridad son los votos, la seguridad pasa a segundo plano.
Y eso… se paga con sangre.
La sierra ya decidió quién manda
Guadalupe y Calvo dejó de ser noticia para convertirse en advertencia.
Una avioneta atacada a balazos en pleno vuelo.
Así, sin metáforas.
Hay zonas donde el gobierno no manda.
Y eso ya ni siquiera se disimula.
El campo revienta
El campo también dijo basta.
Eraclio “Yako” Rodríguez lo soltó claro: los apoyos son una burla. Y cuando el campo se enoja, no tuitea… bloquea carreteras.
Porque una cosa es la narrativa oficial… y otra la realidad que ya no se puede tapar.
El Alamillo: la impunidad vive ahí
Doce hombres armados entrando a la casa de Julián LeBarón.
Sin esconderse.
Sin miedo.
Sin consecuencias.
Después vienen las declaraciones, los compromisos, las promesas.
Pero en Chihuahua ya aprendieron el orden real de las cosas:
primero el ataque… luego el discurso.
La verdad incómoda
Chihuahua no está ingobernable.
Está gobernado… pero por otros.
Y mientras los que deberían poner orden andan en modo campaña, la violencia no descansa.
El remate
Y como bien diría la columna más leída de Chihuahua:
“Presdice el Chismoso”… cuánta razón tiene.
Porque aquí no faltan diagnósticos, faltan resultados.
Y si no cambian las prioridades, esto no va a mejorar.
Va a empeorar.







