Controversial …
La hipocresía y el engaño
Sapos y serpientes.
Por: Raúl Sabido.
“La narrativa sobre la hipocresía en el discurso de Trump se sostiene en un contraste brutal, mientras acusa a México de ser el origen del fentanilo, las cifras muestran que el verdadero epicentro del problema está en las calles de Estados Unidos, donde la venta, la distribución y el consumo interno han detonado una crítica crisis de salud pública sin precedentes en ese país, una crisis en la que no se demuestra interés alguno por ser atendida.”
> La amenaza como herramienta política:
Trump utiliza el tema del fentanilo no como una política de salud pública, sino como un instrumento de presión para doblegar al gobierno mexicano. La advertencia de “hacerlo por tierra” no busca frenar el tráfico de drogas, sino mostrar fuerza ante su base electoral y obtener ventajas en comercio, migración y seguridad fronteriza. Es chantaje, es amenaza, es altanería, es soberbia, es desprecio que algunos, pocos en México, le compran a Trump y son promotores de sus políticas intervencionistas.
> México coopera para combatirla, Estados Unidos es potencialmente libre consumidor:
México ha desmantelado miles de laboratorios de fentanilo y reducido el flujo hacia Estados Unidos, cifras reconocidas por las propias agencias estadounidenses. Sin embargo, en Estados Unidos el verdadero problema es la demanda interna, más de 70,000 muertes por opioides sintéticos registradas en 2025, con epicentros en estados como Ohio, Virginia Occidental, California y Pensilvania entre otros más y que no tienen trazas de ser atendidos y mucho menos combatidos en su distribución y venta.
> Fronteras mexicanas muy lejos de zonas críticas de consumo:
Estas tragedias ocurren muy lejos de la frontera mexicana, lo que evidencia que la droga, para llegar al consumidor, recorre sin obstáculos casi todo el territorio estadounidense. El señalamiento hacia México se convierte así en un acto de hipocresía, pues mientras se acusa al vecino del sur, se ignora la incapacidad de controlar la distribución y el consumo dentro de las propias ciudades norteamericanas que la consumen, la venden y crean zombis y a la vista de todos, incluidas las autoridades norteamericanas encargadas de combatir la distribución de drogas.
Qué dato más curioso, el sistema financiero estadounidense absorbe las multimillonarias ganancias del narcotráfico y ni siquiera se atreven las autoridades norteamericanas a insinuarlo, mientras sí se culpa a México de ser la fuente “exclusiva”.
> Las ciudades que muestran con toda claridad la hipocresía:
Los zombis que delatan.
Como ejemplo de ello tenemos que, en Filadelfia, en la Kensington Avenue, conocida como Needle Park, donde en las aceras están presentes los Zombis. A la vista de todos las jeringas y el consumo, la venta, ocurre a plena luz del día con total libertad y complacencia.
En Seattle, donde barrios enteros muestran consumo abierto de fentanilo y son reflejo de un problema social que no se resuelve con amenazas a externos.
En Baltimore la ciudad con las tasas más elevadas de sobredosis y grotescas escenas de consumo público en sus zonas urbanas.
En Nueva York, parques y estaciones de metro se han convertido en escenarios de esta tragedia humana, son lugares por donde transitan miles de ciudadanos a diario, y las autoridades también.
En San Francisco: el barrio Tenderloin es símbolo de la devastación causada por opioides sintéticos sin que nadie los moleste.
Por poner algunos ejemplos de los más famosos, conocidos y tal vez de los más representativos.
> Una metáfora bíblica:
“¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no ves la viga en el tuyo?” (Mateo 7:3). Trump señala la “paja” en México, pero ignora la “montaña” de adicción y muerte en su propio país.
> La amenaza de Trump carece de sustento:
México coopera y ha reducido el flujo de drogas hacia el país vecino, mientras que Estados Unidos no controla su propio consumo interno. La hipocresía se refleja en las calles donde el fentanilo ha convertido espacios públicos en escenarios de tragedia. El verdadero interés de Trump no es combatir las drogas, sino doblegar políticamente a México para beneficio de sus propios intereses.
La crisis del fentanilo en Estados Unidos no se resolverá con amenazas a México, porque el problema está en las calles estadounidenses y en el millonario y demandante, creciente, consumo interno. La hipocresía de Trump consiste en usar el dolor de miles de familias estadounidenses como arma política, mientras ignora que el verdadero detonante de la tragedia está en su propio país.
> La hipocresía expuesta:
Sapos y serpientes.
La amenaza militar trumpista no es una política antidrogas ni un intento genuino por sanar a su país; es, en realidad, un instrumento de presión política, y geopolítica, diseñado para subordinar a su principal socio comercial.
Trump desprecia todo aquello que no se pliega a sus deseos y a los intereses que le generan beneficios personales. Humilla a quienes considera débiles y carentes de capacidad de defensa, se burla de ellos.
Trump carece de autoridad moral sobre cualquier ser humano en la tierra, y mientras tanto, la peste del fentanilo y otras drogas no solo destruye comunidades enteras en ciudades estadounidenses, sino que también alimenta un flujo de riqueza que ingresa a su sistema financiero, convirtiendo la tragedia humana en ganancias económicas, siendo el verdadero interés final de Trump, sobre cualquier responsabilidad humanitaria, EL DINERO.
Sus palabras, cargadas de cinismo y falsedad, son como los espíritus inmundos que, según Juan en Apocalipsis 16:13, salían de la boca del dragón, de la bestia y del falso profeta:
“sapos y serpientes que simbolizan el engaño y la corrupción”







