Sira Acosta
En diciembre de 2010 el entonces príncipe Andrés viajó a Nueva York para encontrarse con Jeffrey Epstein, que en 2008 ya había sido condenado por prostitución infantil. Fue entonces cuando se tomó la famosa fotografía del hijo de Isabel II paseando por Central Park con el magnate estadounidense. Como se tomó esa imagen, clave y probatoria de la amistad entre ambos, se recrea incluso en los primeros minutos de la película Scoop (Netflix), que narra cómo se consiguió que se sentará ante las cámaras de la BBC en el año 2019. Entonces la periodista Emily Maitlis le preguntó por esa foto y por ese encuentro. La versión que dio el hermano del rey, que ya parecía algo disparatada entonces, nada tiene que ver con lo que muestran los correos publicados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. La prensa británica tira del hilo para reconstruir el viaje.
Precisamente uno de los momentos más cuestionados de la famosa entrevista del expríncipe Andrés con la BBC fue cuando aseguró que tiende “a ser demasiado honorable” y que por eso en 2010 quiso decirle a Epstein en persona que no debían verse más, cuando este último acababa de cumplir una condena por delitos sexuales. Lo hizo el día en que “casualmente” fueron fotografiados en Central Park. Pudo haberlo hecho por teléfono, pero habría sido “un gallina” y él es “demasiado honorable”, según sus propias palabras. Esta insólita explicación, por parte de un príncipe que todavía conservaba sus maneras de hijo favorito y héroe de guerra, no convenció a nadie pero fue el único momento en el que admitió algún tipo de error en cuanto a su amistad con Epstein.
Lo que no podía preveer el hermano del rey Carlos III es que los correos que él y Epstein -que se suicidió en prisión- intercambiaron durante años terminarían saliendo a la luz y siendo analizados por medios británicos, que arrojan una versión totalmente opuesta. Mientras Andrés cuenta que viajó allí con “el único propósito” de terminar con su amistad, los correos muestran como Jeffrey Epstein estaba organizándole una agenda a su medida. “¿Gente joven y divertida para el príncipe Andrés?”, escribía él a uno de sus contactos en los días previos a la llegada del hijo de Isabel II.
La cronología de esos días que brinda el Daily Mail después del analisis de los archivos oficiales es la siguiente. El 2 de diciembre una cena VIP con invitados como Woody Allen, Soon-Yi Previn, Chelsea Handler, Charlie Rose, Katie Couric y George Stephanopoulos. El 3 de diciembre, los correos electrónicos entre Peggy Siegal y Epstein dicen que la velada fue “sensacional” y que Andrés recibió dos copias de la película El discurso del Rey. El 4 de diciembre, Epstein pide ‘chicas nuevas’ a una tal Irina vía email, se va de compras con Andrés a Barneys y almuerzan con la fundadora de una famosa agencia de modelos lo que hace que se incorpore a la velada, según el citado medio británico, la modelo de Victoria’s Secret, Lana Zakocela, a esa comida. El 5 de diciembre, Epstein invita a Woody Allen y Soon-Yi a comer ‘bagels dominicales’; es después cuando Epstein y el príncipe Andrés salen a caminar por Central Park y son vistos. El 6 de diciembre, Epstein invita a un socio a almorzar con el príncipe, que regresa al Reino Unido esa misma noche.
Según el análisis de The Telegraph, durante esos días -en los que hay que recorar que Andrés fue también fotografiado despidiéndose de una mujer joven en la puerta de la mansión del magnate- Epstein envió a un empleado a buscar 5.000 dólares en efectivo y también intentó cerrar una cena con Naomi Campbell y el empresario ruso Vladislav Doronin, que era su pareja de entonces, en el restaurante LAVO de Nueva York. La relación entre Naomi Campbell y Jeffrey Esptein está ahora mismo siendo analizada, entre otros por The New York Times. “Al reclutar a mujeres jóvenes, Epstein parecía jactarse de su vinculación con Campbell para convencerlas de que una carrera como modelos estaba a su alcance, según las transcripciones de las entrevistas del FBI”, publica el citado medio, mientras el abogado de la modelo adviert que si él utilizó su nombre fue sin el conocimiento ni la autorización de la modelo. “Virginia Giuffre, una de las víctimas más francas de Epstein, que murió por suicidio el año pasado, también había declarado en 2016 que Epstein le presentó a Campbell”, recuerda de The New York Times. “Al menos hasta ahora, Campbell no ha sido acusada de algún delito y las entrevistas del FBI con las víctimas no contenían pruebas que corroboraran sus declaraciones relacionadas con Campbell”, afirma el citado medio que se limita a afirmar que, por el momento, lo único evidente es que perteneció a su órbita después de haber sido condenado en el 2008.
Por último, en lo que respecta a la relación entre el expríncipe Andrés y Jeffrey Epstein, The Telegraph ha encontrado unos correos que vienen a indicar que este encuentro del 2010 no fue el único encuentro de ese año, ya que en febrero de ese mismo año, el magnate escribe al príncipe: “Espero que el viernes no te asuste, viejo”. Mientras el hijo de la reina británica le responde: “Querido Jeffrey, Nada me asusta tanto. Y en cualquier caso, ¡¡solo tengo 40‑diez hoy!! Espero verte pronto. Mucho de lo que ponernos al día. A. P. D.: S pregunta: ¿puede quedarse en tu maravillosa casa de Nueva York esta semana?”, responde el príncipe.







