GOAL
Generación mundial: La Roja necesita un salto histórico
A pesar de que la selección española encabeza la clasificación de la FIFA, se enfrenta a una crisis comercial que necesita solución para estar a la altura de las grandes selecciones del mundo, especialmente tras su dominio del fútbol europeo y mundial recientemente, después de conquistar la Eurocopa 2024 y luego el Mundial 2026.
El diario Marca señaló en un informe publicado este lunes que las ventas y los ingresos por patrocinio de las camisetas de España son cinco veces inferiores a los ingresos de las selecciones de Francia, Alemania y Brasil, y añadió: «Es más, son inferiores a los ingresos de Portugal e Italia». La selección española vive su mejor momento, pero sus ingresos por equipaciones siguen estando lejos de los de las grandes selecciones. Lo lógico sería que la Federación Española alcanzara los cerca de 100 millones de euros, cifra que logran esas federaciones.
La segunda estrella mundialista, que apareció por primera vez en la camiseta de La Roja en el estadio de Wembley ante Inglaterra, encendió el entusiasmo de la afición española, y se presentará oficialmente en España mañana martes en la ciudad de Sevilla.
Por ello, la Federación Española de Fútbol decidió aprovechar este impulso, fijándose un objetivo ambicioso y claro: multiplicar por cinco, al menos, los ingresos por patrocinio de las equipaciones de la selección.
La camiseta de España con la segunda estrella había salido a la venta el pasado 4 de agosto.
Foros de Kooora
La cuestión de la justicia
Según Marca, España debería situarse entre las federaciones que más beneficios obtienen por sus equipaciones, teniendo en cuenta su rendimiento deportivo, sus resultados recientes y su prometedor futuro, tanto a nivel de la selección masculina como de la femenina, especialmente porque ambas encabezan la clasificación de la FIFA, un logro poco habitual.
Además, las selecciones juveniles compiten por todos los títulos y los conquistan, siendo el más reciente el Mundial Femenino Sub-20.
También se acerca el Mundial 2030, que España organizará junto a Portugal y Marruecos, y que será un acontecimiento mundial extraordinario como no se veía en décadas.
Por todo ello, la Federación Española considera que “la Roja” debe competir con los países líderes en el valor de sus equipaciones y en su posicionamiento comercial.
Foros de Kooora
Una ventaja única: una generación mundial con un impacto incomparable
La Federación Española cuenta con sólidos motivos para negociar un aumento del valor de su camiseta; el principal de ellos es contar con esta rara cantidad de estrellas de impacto mundial, de corta edad y elevado valor de mercado.
Y Lamine Yamal encabeza el panorama; es la estrella más destacada y un símbolo global inigualable pese a su corta edad. Su camiseta se vende en todos los continentes del mundo, además de Pau Cubarsí y Nico Williams, y lo mismo ocurre con la selección femenina; pues Vicky López lidera a una generación que ha convertido a España en un referente del fútbol femenino, y Clara Serrajordi sigue sus pasos.
Y para las empresas de ropa deportiva, esto representa una ganancia de enorme valor. Estos no son jugadores al final de su carrera, sino futbolistas que llegarán al Mundial 2030 en su máximo esplendor, y que definirán los rasgos del fútbol durante la próxima década.
La presencia de estas estrellas constituye una ventaja que Francia, Alemania o Brasil no pueden ofrecer actualmente con la misma combinación de juventud, títulos y potencial, según el mismo informe.
Lee también: Pagó el precio de brillar en el Mundial: Fuzhinha sufre tras la fama y habla de las ofertas de Arabia Saudí
“Como un club de segunda división”: se piden 100 millones de euros anuales
Francia, Alemania y Brasil encabezan la lista, ya que sus federaciones reciben cerca de 100 millones de euros anuales por los contratos de patrocinio de las equipaciones, e incluso algunas superan esa cifra.
Alemania adquiere una relevancia especial después de renegociar el valor de su camiseta a cambio de una cantidad mayor, poniendo fin a una asociación de 72 años con Adidas y pasándose a su competidora Nike.
Por eso, la brecha actual parece amplia. Y si el objetivo de España es quintuplicar sus ingresos, ello revela la distancia entre el valor comercial de la camiseta de la selección y su valor deportivo.
Marca afirmó: “España gana, genera entusiasmo y vende, pero recibe una contraprestación similar a la de un equipo de segunda división. Por eso, la federación española debe mejorar su rendimiento comercial”.
Lee también: Un plan de rescate a la espera de la justicia: ¡el antiguo club de Zidane, vendido por un euro!
La paradoja italiana y portuguesa: un fallo evidente
Resulta llamativo que Italia y Portugal se sitúen por delante de España en esta clasificación. El caso de Italia parece aún más sorprendente, pues la selección se ausentó de las tres últimas ediciones del Mundial y, pese a ello, su camiseta tiene un valor superior a la de España.
Portugal, por su parte, posee un atractivo global gracias a sus estrellas, encabezadas por Cristiano Ronaldo, aunque sus resultados recientes no se comparan con el historial de España.
Marca comentó: “Esta paradoja demuestra que el mercado de las equipaciones premia la historia y el marketing acumulado a lo largo de los años, y no únicamente el rendimiento actual. La Federación Española busca precisamente corregir este desequilibrio”.
El siguiente paso lleva el nombre de Adidas, ya que la compañía, socio actual y de larga duración de la selección, tendrá prioridad.
Las grandes marcas siguen de cerca la situación, y la entrada de otra empresa, como la que fichó a Kylian Mbappé, podría cambiar el panorama.
Y añadió: “Durante mucho tiempo la Federación Española presumió de su sólida relación con Adidas, pero es evidente que el fútbol español necesita un salto cualitativo en este ámbito. La selección debe mantenerse en la cima, y el valor de las equipaciones de jugadores como Lamine Yamal, Vicky López, Pau Cubarsí, Nico Williams y Clara Serrajordi debe reflejar su estatus deportivo y comercial”.
Y concluyó: “El contrato actual termina en 2030, el mismo año en que España acoge el Mundial. Pero las negociaciones suelen comenzar con el arranque de un nuevo ciclo mundialista, por lo que esperar hasta 2030 podría significar desperdiciar cuatro años de una oportunidad poco común”.







