Historia de
El paddock de la Fórmula 1 vibra con uno de los rumores más audaces de los últimos tiempos: el supuesto intento de Aston Martin por arrebatar a Max Verstappen de las filas de Red Bull. Según el expiloto Johnny Herbert, la escudería británica hace lo correcto al ir con todo por el tricampeón del mundo, en una maniobra que podría redefinir el equilibrio de poder en la categoría.
Las ambiciones de Aston Martin no son un secreto. Bajo el liderazgo de su propietario mayoritario, el multimillonario Lawrence Stroll, y con el sólido respaldo financiero de Aramco, la petrolera estatal saudí y patrocinador principal, el equipo busca dar un golpe de efecto. Se reporta que estarían dispuestos a ofrecer a Verstappen un contrato estratosférico de 75 millones de libras anuales por tres años.
La llegada del genio del diseño, Adrian Newey, a Aston Martin tras su periodo de ‘gardening leave’ forzoso de Red Bull, añade una capa de credibilidad y atractivo al proyecto. Tener al ingeniero más laureado de la F1 ya trabajando en los monoplazas futuros es un argumento de peso para cualquier piloto con aspiraciones campeonas.
Johnny Herbert considera lógica la ofensiva de Aston Martin. “Si tuvieras el dinero, pagarías todo lo que tienes para tener a Max Verstappen en tu equipo”, comentó. “Sigue siendo, de lejos, el mejor piloto de la parrilla […] Si Aston Martin acierta con su desarrollo para el próximo año, podríamos verlos convertirse en el próximo equipo a batir”.
Herbert también analiza la perspectiva del piloto: “Verstappen estará pensando dónde está el mejor lugar para él y cuándo puede irse”. Recordando las alusiones de Helmut Marko a una cláusula de salida en el contrato de Max, Herbert sugiere que el momento podría ser perfecto si el neerlandés busca un nuevo desafío para seguir en la cima.
La visión de Lawrence Stroll es transformar Aston Martin en un equipo ganador, y este movimiento encajaría perfectamente en ese plan. La posible mayor implicación del Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudí, aumentando su participación en el equipo, proporcionaría el músculo financiero necesario para concretar un fichaje de esta magnitud, con la mira puesta en 2026.
Desde Red Bull, Christian Horner ha intentado aplacar las especulaciones. “Ha habido mucho ruido fuera del equipo”, afirmó el director. “Max reafirmó su compromiso […] Estamos centrados en hacer el coche más rápido. Max es parte de eso, es un miembro comprometido del equipo. El resto es todo especulación”.
A pesar de las negativas de Red Bull, la combinación de la ambición de Stroll, el respaldo financiero saudí, la presencia de Newey y las posibles cláusulas contractuales mantienen vivo el rumor por Max Verstappen. El mercado de pilotos de la F1 es un escenario en constante movimiento, y la audaz estrategia de Aston Martin asegura que seguirán siendo protagonistas en las conversaciones del paddock.







