- El Dr. Andrés Díaz López, académico de Arizona State University, abordó los riesgos, beneficios y dilemas éticos de esta tecnología durante el 6.º Congreso Internacional de Investigación en Ciencias Sociales, Económico y Administrativas de la UAG
El desarrollo de la superInteligencia Artificial (IA) plantea nuevos desafíos para la humanidad, por lo que resulta necesario establecer controles y límites éticos que permitan orientar su desarrollo y prevenir posibles riesgos.
Así lo señaló el Dr. Andrés Díaz López, Académico del Departamento de Sistemas de Información de Arizona State University (ASU), durante la conferencia magistral “Innovación Ética en la Era de la Inteligencia Artificial”, realizada en el marco del Sexto Congreso Internacional de Investigación en Ciencias Sociales, Económico y Administrativas de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), cuyo eje temático fue la ética empresarial en la era digital.
Durante su participación, el especialista analizó los alcances de la superInteligencia Artificial y comparó su desarrollo con la apertura de una “caja de Pandora”, en referencia a los riesgos que podrían surgir de una tecnología cuyos efectos no se logren anticipar o controlar adecuadamente.
“El desarrollo de la SuperInteligencia Artificial capaz de auto-mejorarse de forma exponencial otorga la capacidad de vulnerar tantos sistemas informáticos, de seguridad, hasta el código genético humano y esto nos plantea establecer reglas éticas para su uso y desarrollo”, comentó.
Asimismo, planteó interrogantes sobre quiénes deben decidir el rumbo del desarrollo tecnológico, cómo se incorporarán los criterios morales en los sistemas de Inteligencia Artificial y qué papel tendrán las predicciones de estas herramientas en la toma de decisiones de la sociedad.
El especialista también destacó el dilema del doble uso de la tecnología: una misma herramienta puede contribuir a resolver problemas globales, desarrollar tratamientos médicos y generar conocimiento, pero también podría utilizarse con fines perjudiciales, como la creación de ciberarmas o patógenos.
Innovación y ética
En la conferencia, el ponente definió la innovación como el desarrollo de ideas transformadoras, tecnologías disruptivas y aplicaciones prácticas capaces de generar beneficios medibles.
En cuanto a la dimensión ética, abordó los principios, valores y dilemas que surgen con el avance de la Inteligencia Artificial. Explicó que los valores de las personas pueden entrar en conflicto, lo que dificulta establecer criterios compartidos para regular el desarrollo y la aplicación de estas tecnologías.
Ante este panorama, destacó la importancia de reflexionar sobre las implicaciones de la IA y promover decisiones que consideren tanto sus beneficios como sus posibles consecuencias sociales.







