¿Estás seguro de irle al América? 110 años de grandeza, polémicas y antiamericanismo
Hay equipos que ganan títulos y otros que, además, provocan que medio país celebre cuando pierden. El América es ambas cosas. Este 12 de octubre, las Águilas cumplen 110 años de historia como uno de los clubes más importantes del futbol mexicano, una institución que despierta admiración entre sus seguidores y rechazo entre buena parte de sus rivales.
Por eso vale la pena hacerse una pregunta: ¿estás seguro de irle al América? Porque elegir esos colores significa disfrutar de una historia ganadora, pero también convivir con las críticas, las polémicas arbitrales y una rivalidad que convierte cada campeonato en motivo de celebración para unos y de discusión para otros.
América: una grandeza respaldada por títulos
El 12 de octubre de 1916 nació el Club América, una institución que con el paso de las décadas construyó una de las trayectorias más exitosas del futbol nacional. Con 16 títulos de Liga MX y siete campeonatos de la Concacaf Champions Cup, las Águilas tienen argumentos deportivos para defender su lugar entre los grandes.
A esa historia se suman figuras legendarias, equipos que marcaron época y una exigencia que parece innegociable: en Coapa, competir no basta, hay que ganar. El tricampeonato de Liga MX, conseguido entre el Apertura 2023 y el Apertura 2024 bajo la dirección de André Jardine, reforzó esa condición y confirmó que el América sigue siendo protagonista de su época.
Pero la grandeza también tiene un precio. Cuanto más gana un equipo, más crecen sus detractores y más atención reciben sus errores. Y pocos clubes en México conocen tan bien esa realidad como las Águilas.
¿Grandeza o privilegios? La polémica que acompaña a las Águilas
Hablar del América sin mencionar sus controversias sería contar solamente una parte de su historia. Durante décadas, las sospechas sobre supuestos beneficios arbitrales han alimentado una discusión que divide al futbol mexicano.
Para sus detractores, ciertas decisiones de los silbantes explican por qué el club genera tanta desconfianza; para sus aficionados, esa narrativa minimiza los méritos de una institución que ha ganado campeonatos dentro de la cancha. La realidad es que las polémicas forman parte de la imagen pública del equipo, aunque no demuestran por sí mismas que exista un trato arbitral sistemáticamente favorable.
El problema es que el América rara vez pasa inadvertido. Sus victorias se analizan, sus derrotas se celebran desde otras tribunas y cualquier jugada controvertida puede convertirse en una discusión nacional. Incluso cuando los títulos respaldan su grandeza, siempre hay quien pone en duda la manera en que los consiguió.
El antiamericanismo: cuando todos quieren verte perder
La rivalidad también explica por qué el América ocupa un lugar especial en el futbol mexicano. Para muchos aficionados, vencer a las Águilas representa mucho más que sumar tres puntos; significa derrotar al equipo que presume ser el más grande y que suele recordárselo a todo el mundo.
Su exposición mediática, sus exigencias y una afición que no acostumbra esconder el orgullo por sus colores alimentan esa división. Lo que para unos es confianza, para otros es arrogancia. Y lo que los americanistas consideran envidia, sus rivales lo interpretan como una reacción a décadas de protagonismo.
El antiamericanismo no se explica únicamente por las polémicas: también es consecuencia de una historia de éxitos y de una rivalidad que ha convertido al club en el antagonista favorito de buena parte de México.
Entonces, ¿vale la pena ser americanista?
Si buscas un equipo con títulos, historia, figuras y una obligación permanente de competir por campeonatos, el América tiene argumentos de sobra. Sus números no son una opinión y su lugar en el futbol mexicano tampoco depende de que sus rivales lo quieran reconocer.
Pero si esperas que tus victorias sean celebradas por todos, quizá debas pensarlo dos veces. Ser americanista significa disfrutar de una de las historias más ganadoras del país y aceptar que cada éxito estará acompañado de críticas, sospechas y discusiones interminables.
Este 12 de octubre, las Águilas cumplen 110 años. La pregunta no es si el América es grande: su palmarés habla por sí mismo. La verdadera discusión está en todo lo que representa, en las pasiones que despierta y en las razones por las que tantos quieren verlo caer.
Porque irle al América es celebrar una historia de grandeza, pero también aceptar que nunca podrás ganarte a todo el mundo.







