Espejismo en la “San Marcos”: César Ruiz salió a hombros, pero brilló Bruno Aloi
La novillada de triunfadores no llenó el tendido, pero dejó momentos destacados
Aguascalientes, México. – En lo que debió ser una tarde de consagración para la joven baraja novilleril, la novillada de triunfadores de la Feria Nacional de San Marcos se quedó corta en convocatoria, sin lograr el lleno esperado pese a contar con los dos espadas que más orejas cortaron durante la temporada. Sin embargo, el festejo ofreció pasajes de interés y contraste, con César Ruiz como máximo triunfador en número, pero con Bruno Aloi dejando la huella más profunda en lo artístico y torero.
La jornada arrancó con un grito unánime de “¡Libertad, libertad!”, que marcó un ambiente singular desde el inicio, seguido de una salida al tercio de ambos toreros. Ruiz, torero local, contó con el fervor de una afición entregada y un palco complaciente, lo que sumado a un sorteo afortunado —llevándose el mejor novillo del encierro—, terminó por colocarle como el protagonista numérico del festejo.
Fue con el último de la tarde, un ejemplar encastado de Santacruz, donde César Ruiz logró conectar con el tendido desde su recibo de rodillas con largas cambiadas, hasta las verónicas y un quite por fregolinas que encendieron los ánimos. La faena, más efectista que profunda, derivó en un ambiente festivo y de división en la grada. Pese a una labor irregular, se le concedieron dos orejas protestadas, que sellaron su salida a hombros.
Antes, Ruiz había cortado una oreja también cuestionada con el primero de su lote, en una faena más reposada y con tandas de buena factura. El cuarto, sin embargo, le exigía más técnica de la que pudo ofrecer, con una lidia desordenada y un segundo tercio de banderillas más voluntarioso que efectivo.
Por su parte, Bruno Aloi afrontó una tarde cuesta arriba, con una afición más exigente que comprensiva. Aun así, el capitalino sacó a relucir sus mejores armas: temple, hondura y capacidad. Ante su primer novillo, de difícil condición, mostró firmeza y toreó con verdad, aunque la estocada trasera y protestada lo dejó sin trofeo, que rechazó con dignidad para dar una vuelta al ruedo muy aplaudida.
El momento más torero llegó con el segundo de su lote, un ejemplar de Torrecilla mal presentado, pero ante el cual brilló con un quite por tafalleras de nota altísima y un inicio de faena con estatuarios de gran estética. La faena fue de altísimo nivel, y solo la mala ejecución de la espada impidió la oreja de peso. En su tercero, Bruno mostró disposición y valor ante un novillo complicado, aunque sin posibilidad de triunfo. Se fue ovacionado por el público más entendido.
Balance de la temporada:
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César Ruiz cierra como triunfador numérico del serial, con tres actuaciones destacadas y un toreo que, aunque conectó con el público, requiere mayor solidez técnica para aspirar a más.
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Bruno Aloi, en cambio, se marcha con el respeto ganado y una campaña en la que, sin suerte en los lotes, dejó constancia de su concepto y preparación.







