Reinserta y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz presentan Entender para prevenir: Factores Asociados al Delito Sexual (FADES), una investigación que busca generar evidencia para fortalecer la prevención de la violencia sexual en México.
● Durante su infancia o adolescencia, el 36.7% de las personas agresoras entrevistadas no tenía a alguien de confianza a quien contarle lo que le pasaba (Reinserta, 2026).
● El 52% de las personas agresoras entrevistadas presentó un nivel bajo de empatía (Reinserta, 2026).
● Algunas de las personas agresoras entrevistadas afirmaron desconocer que sus actos constituían un delito, reflejando una limitada comprensión de sus propias conductas (Reinserta, 2026).
● El 32% de las personas agresoras entrevistadas consideró que una mujer puede mentir al denunciar una violación “para llamar la atención”, reflejando la persistencia de mitos alrededor de la violencia sexual (Reinserta, 2026).
● La investigación mostró que la violencia sexual no responde a un perfil predecible de agresor ni está determinada por un trastorno psicopatológico. En cambio, identificó factores asociados a estas conductas, como percepciones, creencias y sesgos cognitivos reforzados por el entorno social.
Ciudad de México, 30 de septiembre de 2026.
El día de hoy Reinserta, en colaboración con el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, presentó Entender para prevenir: Factores Asociados al Delito Sexual (FADES). Una investigación que aborda la parte del problema de la que pocas veces hablamos: los factores presentes en las historias, contextos y creencias de quienes han cometido delitos sexuales. En el Museo Memoria y Tolerancia se reunieron autoridades, especialistas, academia, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación y aliados para compartir los principales hallazgos del estudio y abrir una conversación sobre cómo esta evidencia puede ayudarnos a intervenir antes de que exista una nueva víctima.
Porque prevenir también exige entender.
Para realizar FADES, se encuestó a 511 personas privadas de la libertad sentenciadas por delitos sexuales, en ocho entidades del país, para conocer sus percepciones y experiencias alrededor del delito, el consentimiento, el daño causado, la culpa y el arrepentimiento. La investigación permitió identificar distintos factores asociados a estas conductas y, al mismo tiempo, cuestionar algunas de las explicaciones con las que tradicionalmente hemos intentado comprenderlas. Entre sus principales conclusiones, FADES señala que no existe una característica o cualidad única que permita identificar anticipadamente a una persona que potencialmente cometerá un delito sexual.
La jornada comenzó con un recorrido guiado por la exposición temporal “Infancias en Silencio”. Posteriormente, Mily Cohen, cofundadora y vicepresidenta del Museo, dio apertura al encuentro, seguida de Saskia Niño de Rivera, cofundadora de Reinserta, quien dio la bienvenida y planteó la importancia de abrir una conversación responsable sobre los factores asociados a quienes cometen violencia sexual. Después, Nicolás Martínez y Ana Fresán, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, junto con Marina Fores y Sofía Martínez Paz, de Reinserta, presentaron la metodología, los principales hallazgos, las conclusiones y las recomendaciones de política pública derivadas del estudio. El encuentro permitió recorrer el camino de la evidencia a la acción: entender lo que encontramos para abrir nuevas posibilidades de prevención.
Al finalizar la presentación, las personas asistentes participaron en la activación “Siéntate, tenemos que hablar”. Experiencia que buscó colocarles, por un momento, en el lugar de las niñas, niños y adolescentes que viven estas violencias en silencio, muchas veces rodeados de personas, y confrontarnos con una pregunta indispensable: ¿qué podemos hacer para mirar, escuchar y actuar antes?
Durante su mensaje de bienvenida, nuestra co-fundadora, Saskia Niño de Rivera, enfatizó que estudiar a quienes han cometido delitos sexuales no significa justificar sus actos, minimizar su responsabilidad ni desplazar a las víctimas del centro de la conversación. “Entender no es justificar. Entender es ampliar nuestra capacidad de prevenir”, señaló. Esta reflexión tomó mayor dimensión con los hallazgos presentados por Nicolás Martínez, doctor del Instituto Nacional de Psiquiatría, quien explicó que no estamos frente a personas cuyo actuar delictivo pueda atribuirse a un trastorno psicopatológico y que este hallazgo coloca un peso mayúsculo en la sociedad, al obligarnos a mirar las percepciones, creencias y sesgos que aprendemos, reproducimos y normalizamos en nuestros entornos. Así, el estudio FADES amplía la mirada hacia los factores sociales que pueden reforzar determinadas conductas y, al mismo tiempo, hacia los espacios en los que podemos intervenir para prevenir este tipo de delitos.
A partir de sus hallazgos, FADES plantea diez recomendaciones de política pública para fortalecer la prevención primaria, secundaria y terciaria, además de acciones concretas que podemos impulsar desde la ciudadanía. Desde Reinserta, invitamos a leer el estudio, discutir sus hallazgos y ampliar la conversación sobre lo que podemos hacer para prevenir la violencia sexual. A las autoridades les pedimos abrir el diálogo para que estas recomendaciones puedan traducirse en políticas públicas y acciones de prevención. FADES pone sobre la mesa evidencia y propuestas concretas para avanzar en esa dirección. No podemos seguir esperando a que exista una nueva víctima para actuar.
Finalmente, agradecemos al Museo Memoria y Tolerancia por abrir sus puertas y hacer posible un espacio para hablar de una realidad que, aunque incomoda, necesita ser atendida. Asimismo, agradecemos a RainBow Lobster, This Is About Humanity, International Community Foundation (ICF), PROTACTIC, Jack Landsmanas y Marissa Lazo por confiar en este proyecto y contribuir a hacerlo posible. Su apoyo nos permite seguir abriendo conversaciones e impulsando acciones para llegar antes de que la violencia ocurra.







