EL PENTÁGONO BUSCA LO QUE ESTÁ FUERA DE SUS ARCHIVOS
El dato más reciente llegó el 2 de septiembre de 2026.
El medio especializado DefenseScoop informó que el Pentágono pretende contratar acceso a una colección privada de archivos históricos sobre fenómenos anómalos no identificados, conocidos como UAP.
La colección pertenece al National UFO Historical Records Center (NUFOHRC), en Nuevo México, y reúne material acumulado durante más de 75 años. De acuerdo con DefenseScoop, AARO busca especialmente acceder a documentación anterior a 1990, como parte de su trabajo para reconstruir la participación del gobierno estadounidense en investigaciones de UAP desde 1945.
Y aquí está el detalle que merece atención:
El Pentágono no está contratando a los investigadores para que le digan si existen extraterrestres. Está buscando acceso a documentos históricos que permanecieron fuera de los archivos oficiales.
La colección incluye fotografías, publicaciones, grabaciones, expedientes y archivos personales de investigadores históricos. Entre ellos se encuentran materiales relacionados con J. Allen Hynek, conocido por su participación como asesor científico del proyecto Blue Book de la Fuerza Aérea estadounidense.
¿Significa esto que Washington sabe algo que el público desconoce?
No podemos afirmarlo.
¿Significa que el gobierno está tratando de llenar huecos en su propia historia sobre los OVNIS?
Sí. Esa es precisamente la parte comprobable de la historia.
Y quizá sea justamente eso lo que vuelve interesante el asunto.
Porque si todos los casos estuvieran perfectamente explicados, ¿por qué dedicar recursos a buscar archivos que llevan décadas en manos privadas?
La respuesta oficial apunta a investigación histórica.
Las teorías apuntan mucho más lejos.
La diferencia entre ambas es precisamente lo que el periodismo debe respetar.
Los documentos existen.
La investigación existe.
Los casos sin resolver existen.
Pero la prueba de origen extraterrestre, hasta ahora, no existe públicamente.
El misterio continúa.
Y esta vez, al parecer, el propio Pentágono quiere revisar las piezas que le faltaban al rompecabezas.







