Jairo Suárez
Las señales de alerta en la economía estadounidense volvieron a encenderse con los últimos datos de empleo. Un reporte oficial mostró una caída en las vacantes a niveles no vistos en años, mientras que la creación de nuevos puestos se desacelera con fuerza, dejando en evidencia que el impulso laboral que marcó el inicio de 2025 comienza a perder vigor.
La Oficina de Estadísticas Laborales informó que en julio se registraron 7.18 millones de vacantes, apenas la segunda vez desde finales de 2020 que la cifra cae por debajo de 7.2 millones. El dato resultó inferior a las expectativas de 7.4 millones proyectadas por economistas encuestados por Dow Jones y marcó el nivel más bajo desde septiembre de 2024.
“Este es un punto de inflexión para el mercado laboral”, advirtió Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union. Y agregó: “Es otra grieta más… Este es otro dato que subraya cómo el mercado laboral está congelado y es difícil para cualquiera conseguir trabajo en este momento”.
A la par, el informe de ADP sobre el sector privado reflejó que en agosto se sumaron apenas 54,000 empleos, con un alza salarial interanual de 4.4%. La economista jefe de ADP, Nela Richardson, explicó que “el año comenzó con fuerte crecimiento del empleo, pero ese impulso ha sido golpeado por la incertidumbre”. Entre los factores que presionan la contratación, mencionó la “escasez de mano de obra, el nerviosismo de los consumidores y las disrupciones de la IA”.
Para la comunidad latina en EE. UU., este enfriamiento es particularmente preocupante, ya que muchos trabajadores hispanos se concentran en sectores como la construcción, hostelería y servicios, justamente los más sensibles a las fluctuaciones económicas. Un deterioro sostenido podría traducirse en mayor inestabilidad y en un impacto directo sobre los hogares latinos.







