Controversial …
El jueguito de tú la traes
“¡yo no fui, fue Teté, pégale, pégale que ella fue!”.
Por: Raúl Sabido,
“En México la política dejó de ser un oficio y se convirtió en un espectáculo de cabaret barato. Aquí no hacen política, aquí se tiran lodo como niños en recreo, se desgarran los calzones en redes sociales y se reparten dinero entre periodistas famélicos y ejércitos de bots que aplauden como focas amaestradas. Es el eterno juego del “yo no fui, fue Teté”, donde todos acusan, todos chillan, todos se hacen las víctimas… y nadie responde ante la justicia”
> El deporte nacional:
En la política mexicana, el deporte nacional ya no es el fútbol ni la lucha libre, es el eterno juego de “tú la traes”. Acusaciones van, acusaciones vienen, y al final todo queda en puro cuento, puro ruido mediático que detona recursos en los bolsillos de los promoventes del “dolor ajeno”. Morena señala al PRIAN, el PRIAN le devuelve la pedrada, y mientras tanto la justicia se queda tomando café, mirando el espectáculo desde gayola.
Que no le rasquen los huevos al tigre dicen unos, y los otros dicen que ni huevos tiene.
> Las Redes Sociales:
Las redes sociales se convierten en el coliseo digital donde ahí se desgarran los calzones con hashtags incendiarios, se reparten likes como si fueran estampitas de la lotería, y los ejércitos de bots hacen fila para aplaudir a su patrón. Los periodistas afines, cual porristas de barrio, se lanzan a la cancha con pompones ideológicos color de rosa, gritando “¡yo no fui, fue Teté, pégale, pégale que ella fue!”.
El resultado son toneladas de estiércol político lanzado con singular alegría, un circo de pujidos, quejidos y lloraderas, y cero consecuencias. Nadie pisa tribunales, nadie enfrenta sanciones. Todo se queda en el aire, como promesa de campaña olvidada.
Y como si no bastara con nuestro propio carnaval, aparece la moralidad de los gringos: esa que acusa sin pruebas, que se agarra de declaraciones a modo, que convierte a cualquier soplón en “testigo protegido” para salvarle la chamba y darle libertad. No tienen madre: liberan a Juan Orlando Hernández después de que les metió por las narices 400 toneladas de coca, y todavía se rasgan los calzones con las barras y las estrellas buscando a quién culpar. Acusan afuera lo que no pueden resolver adentro, porque en su propio país dejan de hacer la tarea.
La ciudadanía, mientras tanto, observa el espectáculo con resignación: sabemos que no pasa nada, que no pasará nada, y que mañana habrá otro capítulo igualito. Porque aquí, en el México del “tú la traes”, la justicia es un fantasma y la política un carnaval de acusaciones huecas… con los gringos de árbitros hipócritas que también juegan al mismo juego.
Al final, todos juegan al “tú la traes manita”, unos con bots, otros con coca, y nosotros como pueblo con paciencia infinita.
> El hartazgo ciudadano:
Ya basta, nenas porque ya se les vieron los calzones desde hace rato y siguen jugando al mismo circo. Morena tiene el poder desde hace dos años para parar las mentiras mediáticas, para dejar de hacer campañas de lodo, los opositores lo saben pero también saben que no harán nada, no se ha iniciado ni un solo proceso real en contra de quienes son señalados mediáticamente. Todo es exhibición, nada es justicia.
Mas, sin embargo, los gringos, en su afán desestabilizador, han lanzado al mundo de la discreción judicial (esa que debería regirse por tratados y leyes) la pólvora suficiente para incendiar el país. Y Morena, en lugar de resolver, sigue el juego: sacrifica al movimiento por la terquedad de señalar sin actuar. Los opositores, mientras tanto, ya le tienen a Morena agarrado el modo… y el miedo.
Y como ciudadanos ya nos hartamos de tanto cuento, circo, maroma y teatro y ha comenzado el desengaño poniéndonos en la disyuntiva de escoger entre lo igual o lo peor en el 2027 …. ¡YA BASTA ¡
> ¿Se acuerdan del famoso Cartel Inmobiliario?
Pues yo veo al principal señalado por Morena convertido en presidente nacional del PAN, tan campante, como si las acusaciones fueran medallas y no se diga del presidente nacional del PRI ¿Dónde está Cabeza de Vaca? ¿Se ha pedido extradición? Porque cuando hay verdad y hay interés, Morena y la 4T sí han requerido extraditar a quienes les conviene. Entonces, ¿Qué pasa aquí?
La tibieza no es buena consejera cuando enfrente tienes contrincantes sin pizca de ética, de decencia, de moralidad. El mercado mediático está saturado de viejos periodistas hambrientos de dinero, felices de vender su pluma al mejor postor. Prudencia, dicen. Sí, la prudencia es cualidad del liderazgo, pero cuando se convierte en tibieza, se pudiera transformar en complicidad.
Y mientras tanto, el país se ahoga en un mar de acusaciones huecas, de campañas mediáticas que solo sirven para distraer. La ciudadanía ya no compra el cuento: si no se judicializa, si no se lleva a tribunales, sabemos que todo se quedará en puro cuento, en puro teatro. La tibieza, al final, es el disfraz de la complicidad.
> El caso Chihuahua:
El beneficio de la duda.
Y para rematar el sainete, aparece el caso Chihuahua. La lideresa nacional de Morena anuncia que van por el juicio político contra la gobernadora. Muy bien, suena rimbombante, pero si no tienen pruebas contundentes no le harán absolutamente nada. Será otro capítulo del mismo cuento con acusaciones mediáticas, titulares escandalosos, y al final, cero consecuencias, pero debemos darle el beneficio de la duda a la lideresa nacional de Morena pero, nos acordamos de la “estratégica” mala integración de expedientes donde el delincuente, por ese simple hecho, obtenía la libertad.
Pero, también, en coherencia, deberían impulsar lo mismo contra el gobernador con licencia de Sinaloa. Pero ahí la cosa se complica, porque escuchando a Ricardo Monreal se alcanza a percibir que como no hubo “trueque”, se van con todo contra la gobernadora de Chihuahua. Ojalá, dicen, que ahora sí van con todo. El control del caso de Sinaloa no lo tiene el gobierno de México ni Morena; lo tienen los gringos, para su desgracia, para su mala suerte, para su desafortunio.
Así que volvemos al mismo círculo vicioso: acusaciones que se quedan en el aire, prudencia que se convierte en tibieza, tibieza que se convierte en complicidad. Y mientras tanto, el país atrapado en el eterno juego del “tú la traes”, donde todos se desgarran los calzones, pero nadie pisa la cancha de la justicia buscando cubrirse las miserias que se tapan con los calzones.
“Ni Chihuahua ni Sinaloa, ni Morena ni el PRIAN: todos juegan al mismo de “tú la traes”. La diferencia es que unos se esconden detrás de la tibieza, otros detrás de la impunidad, y los gringos detrás de su falsa moralidad”







