Desvelamos el doble estreno de Inés Domecq en el Teatro de la Maestranza: “Creo que habla mucho de cómo puedes regresar a aquello que sientes tuyo”
Cuando hablamos de estilo, Inés Domecq no solo es una de las aristócratas más admiradas, sino que también es una de las grandes referentes de nuestra generación. Así, cada una de sus apariciones se convierte en una nueva fuente de inspiración, con elecciones que reflejan esa sensibilidad estética que tanto la caracteriza. Algo que ha vuelto a reafirmar durante su reciente visita al Teatro de la Maestranza de Sevilla, donde asistió al estreno de Infinita, el nuevo espectáculo de Sara Baras. Una velada especialmente significativa para la jerezana, ya que también está vinculada a uno de sus últimos retos.

(@ Cortesía de IQ Collection/ Foto: @olialikhobitska)
El look para una velada especialmente significativa
Para la cita, la marquesa de Almenara confió en un vestido de su firma, el modelo Anita (295 euros), definido por las rayas gruesas que recorrían la pieza. Se trataba de un diseño sin mangas, con falda evasé y tul interior que aportaba un ligero volumen. Lo combinó con unas sandalias planas en tono negro, que sumaban un punto más relajado al conjunto. La acompañó su sobrina María Guardiola. La joven —igualmente estilosa— se decantó también por IQ Collection. En su caso, eligió una propuesta en verde vibrante, de carácter mucho más estival, que completó con unas alpargatas de cuña atadas al tobillo mediante delicadas cintas.

(@ Cortesía de IQ Collection/ Foto: @theiqcollection)
Un nuevo proyecto: el regreso a sus raíces
Tal y como lo mencionábamos, esta noche en el teatro abre también un nuevo capítulo para la firma capitaneada por la jerezana y la acerca, una vez más, a sus raíces. Esta vez lo hace de la mano de la bailaora Sara Baras, una de las grandes figuras del flamenco. Talentosa y carismática, la gaditana lleva décadas haciendo de la fuerza, el carácter y la expresividad las claves de un lenguaje propio. Y es precisamente en Infinita, su vigésimo espectáculo, donde ambos universos se encuentran. Para esta ocasión, Sara ha contado con IQ Collection para dar forma a un vestuario pensado para moverse con ella sobre el escenario y reforzar aquello que quiere transmitir.

(@ Cortesía de IQ Collection/ Foto: @theiqcollection)
Una unión en la que conviven la estructura y el movimiento, la tradición y una mirada contemporánea. Así, con motivo de esta colaboración, hablamos con Inés Domecq sobre moda, baile, identidad y, por supuesto, sobre las prendas creadas especialmente para Infinita.
¿Cómo surgió la colaboración con Sara Baras para crear el vestuario de Infinita?
Surgió de una manera muy natural. Cuando apareció la posibilidad de colaborar con Sara y conocimos un poco más lo que quería contar con Infinita, sentimos que conectaba muchísimo con la esencia de IQ: Andalucía, la mujer, nuestras raíces, pero contado desde una mirada contemporánea. Y trabajar con Sara ha sido un regalo. Tiene una sensibilidad muy especial para entender la estética y el movimiento y, sobre todo, sabe perfectamente lo que quiere transmitir cuando se sube a un escenario.
¿Qué retos ha supuesto para ti diseñar para un espectáculo de estas características?
Sobre todo, entender que diseñar para bailar es muy diferente a diseñar una colección convencional. Una prenda puede funcionar perfectamente cuando está quieta, pero aquí tiene que hacerlo en movimiento, acompañar a Sara, tener fuerza sobre el escenario y, al mismo tiempo, darle total libertad para bailar. Para IQ ha sido un reto muy bonito porque ha supuesto mirar las prendas desde otro lugar, manteniendo el lenguaje de la firma, pero poniéndolo al servicio del baile y del espectáculo. Y eso también ha sido un gran aprendizaje para todo el equipo.
Además, IQ acaba de presentar BYBLOS, su última colección, de la que ya pudimos ver un adelanto hace unas semanas. ¿Qué la hace especial?
Es una colección muy especial porque supone, de alguna manera, volver al origen. En IQ queríamos recuperar algunos de esos códigos que han formado parte de la firma desde el principio, pero reinterpretándolos y adaptándolos al presente. Además, BYBLOS es el nombre del caballo que protagoniza esta campaña y representa esa conexión con nuestras raíces, con la elegancia y con ese universo ecuestre que siempre ha estado muy presente en IQ. Creo que es una propuesta que habla mucho de la identidad de la firma y de cómo puedes regresar a aquello que sientes tan tuyo y, al mismo tiempo, hacerlo evolucionar.
¿Cuáles son tus prendas favoritas de BYBLOS?
Me cuesta elegir porque hay muchas prendas que recuperan códigos muy reconocibles de IQ. Me gustan especialmente las piezas con los hombros más marcados y las mangas con volumen, y también todas aquellas que trabajan mucho la cintura. Creo que son siluetas muy femeninas, con fuerza, y que representan muy bien ese equilibrio entre estructura y movimiento que buscamos en IQ. Y tengo especial cariño a algunos diseños que retoman formas que ya habían formado parte de otras colecciones y que ahora vuelven reinterpretadas. Me parece bonito que una prenda pueda evolucionar y seguir sintiéndose actual sin perder aquello que la hizo reconocible.
Y cuando llega el momento de elegir qué ponerte y, además, eres la primera en estrenar uno de los looks de la colección, ¿cómo decides? ¿Te dejas llevar por lo que más te gusta o piensas también en qué pieza quieres enseñar primero?
Me dejo llevar bastante por lo que me apetece en ese momento. Evidentemente, conozco muy bien la colección y sé cuáles son las piezas importantes, pero necesito sentirme yo misma cuando me visto. No tendría sentido elegir un look únicamente porque sea el que hay que enseñar. Muchas veces me pruebo varias cosas y hay una que, sin pensarlo demasiado, sé que es la que quiero ponerme. Creo que esa naturalidad también es importante cuando llevas IQ. Me gusta estrenar las prendas, vivirlas y ver cómo funcionan fuera de una sesión de fotos o de un desfile. También es una forma muy real de entenderlas.







