De cajero a ganador de ‘El Desafío’: la desconocida vida de Daniel Illescas, su ‘boda’ con Laura Matamoros y su refugio con su abuela Carmen
Ha sido, sin duda, la edición más equilibrada, técnicamente ambiciosa y exigente de la historia de El Desafío, y pasará a la posteridad televisiva no solo por su espectacularidad, sino por la emoción a flor de piel de su desenlace. En una gala que mantuvo en vilo a millones de espectadores, el modelo e influencer Daniel Illescas se alzó con la victoria, sucediendo a Gotzon Mantuliz, quien volvió al formato para entregarle el ansiado trofeo. Daniel, que ya había demostrado sus dotes culinarias y su carisma quedando en una meritoria tercera posición en MasterChef Celebrity, ha vuelto a confirmar que no hay reto que se le resista. Tras doce semanas de intensa competición, donde la superación y el esfuerzo han sido la tónica habitual, el joven catalán se coronó gracias a una impecable trayectoria que culminó en la Gran Final con el desafío ‘Escalera al cielo’, sumando un total de 234 puntos.
El jurado, compuesto por Pilar Rubio, Juan del Val y Santiago Segura, valoró muy positivamente su actuación, otorgándole el triunfo frente a unos finalistas de excepción: Patricia Conde, que se convirtió en subcampeona con 216 puntos, José Yélamo, tercer clasificado también con 216 puntos, tras un emocionante desempate, y Jessica Goicoechea, que cerró el ranking en cuarta posición con 202 puntos. La emoción desbordó a Daniel Illescas en el momento de proclamarse vencedor. Con la voz entrecortada, hizo una confesión que humaniza aún más su victoria: “Siempre me he juzgado mucho a mí mismo, he desconfiado de mí, y este programa me ha ayudado a pensar lo contrario”, declaró. Unas palabras que reflejan el profundo crecimiento personal que ha experimentado durante estos meses de concurso.
Pero si algo hizo verdaderamente histórica esta final, más allá de las impresionantes pruebas de los finalistas, como las ‘Puertas de baile’ de Yélamo, las ‘Cataratas de fuego’ de Patricia Conde o el ‘Ritmo al tubo’ de Jessica Goicoechea, fue el increíble derroche de generosidad que se vivió tras la entrega del premio. Daniel Illescas, ganador de un coche descapotable y 30.000 euros, sorprendió a todos con una decisión inédita.
En esta última gala, cada finalista estuvo emparejado con un compañero no clasificado para sumar fuerzas. Daniel contó con la ayuda de María José Campanario, quien se enfrentó al peligroso desafío ‘Fuga del infierno’. Con el cheque en las manos, Daniel tomó la palabra para tener un bonito y emotivo gesto hacia su compañera: “No hubiera ganado sin mi avatar, que ha sido María José. Ella no ha tenido mucha suerte en este programa y me gustaría compartir los 30.000 euros con ella”, anunció, dejando a la mujer de Jesulín de Ubrique perpleja y profundamente emocionada.
Lo que siguió fue una cadena de solidaridad maravillosa y extraordinaria en una gran final. María José Campanario, conmovida, decidió compartir su mitad de 15.000 euros, con Eva Soriano (que había ayudado a José Yélamo). Eva, a su vez, anunció que haría lo mismo con José. De esta forma, el premio total de 30.000 euros, aunque dividido, servirá para ayudar a cuatro causas diferentes pero igualmente importantes.
Así, Daniel donó sus 15.000 euros a la Fundación Luzón (Unidos contra la ELA), mientras que María José Campanario destinó 7.500 euros a AFIBROM (Lucha contra la fibromialgia). Por su parte, Eva Soriano entregó 3.750 euros a la Fundación Niemann-Pick España y José Yélamo cerró el círculo donando sus 3.750 euros a UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados de Palestina. Un final de oro para una edición donde también brillaron el resto de concursantes, como Willy Bárcenas, que realizó ‘Equilibrio de vértigo’, o Eduardo Navarrete con su reto ‘Navarrete al desnudo’.
Más allá de los focos: sus raíces, su novia y su pasado
Nacido en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) en 1993, Daniel es hoy uno de los grandes influencers de España, con más de 1,6 millones de seguidores en Instagram. Sin embargo, su camino hasta el éxito no ha sido siempre fácil y su trayectoria profesional comenzó lejos de los flashes. Sus primeros pasos en el mundo de la moda llegaron gracias a Fotolog, donde su atractivo físico y su afición por la fotografía llamaron la atención de un profesional. A pesar de medir 1,81 metros, una estatura algo justa para la pasarela, consiguió hacerse un hueco en la industria.
Pero durante esos primeros años, el modelaje no era suficiente para subsistir, y Daniel no dudó en trabajar como cajero en el supermercado de un camping o dependiente en una tienda de ropa. Una etapa de esfuerzo que compaginaba con la creación de contenido en redes sociales, hasta que pudo dedicarse exclusivamente a su gran pasión: los viajes, el deporte y la fotografía. Este triunfo en El Desafío marca un hito en su carrera televisiva, y tal y como ha confesado a verTele, su intención es seguir vinculado a la pequeña pantalla, donde incluso le gustaría tener su propio programa.
En el plano personal, el gran pilar y el amor de su vida es su abuela, Carmen. Una relación íntima y especial que se forjó tras el duro momento del divorcio de sus padres. Mientras su padre se mudó a un pueblo de Barcelona y su madre a Castellón con su hermano pequeño, Daniel decidió quedarse en Barcelona, en el barrio de Poblenou, con su abuela, quien le acogió en su casa. De ella ha heredado su espíritu aventurero y la humildad. Hace unos años, Daniel cumplió uno de los sueños de Carmen llevándola a la Feria de Sevilla vestida de flamenca, un momento que compartió con orgullo en sus redes.
Respecto a su vida sentimental, Daniel mantiene desde hace casi cinco años una sólida y discreta relación con la modelo Katia Gutiérrez-Colomer. Con ella comparte su pasión por los viajes y los rincones paradisíacos. Con motivo de su cuarto aniversario, Daniel le dedicó unas conmovedoras palabras que reflejan la madurez de su amor: “No solo somos pareja, somos amigos, compañeros de trabajo, cómplices de locuras y de sueños. Somos dos personas que se entienden a la perfección y que hacen de esta relación la más bonita del mundo. Cada día a tu lado es un regalo y me has enseñado tantas cosas positivas que ahora soy mejor persona, aún nos queda muchísimo por aprender, por explorar y por construir”.
El recuerdo de su relación con Laura Matamoros
Aunque hoy su corazón pertenece a Katia, la popularidad de Daniel Illescas aumentó considerablemente hace unos años debido a su sonado romance con Laura Matamoros. Su historia de amor fue breve, pero muy intensa, acaparando titulares durante los casi diez meses que estuvieron juntos en 2019. Se conocieron en noviembre de 2018 durante un viaje publicitario a las Bahamas, aunque el amor surgió meses después tras coincidir en otro viaje a Andorra, cuando Laura ya estaba soltera.
La propia hija de Kiko Matamoros recordó los inicios durante su participación en Ven a cenar conmigo: “Dani y yo digamos que trabajamos en la misma agencia. Hicimos un viaje a las Bahamas todo el grupo y ahí fue cuando realmente le conocí mejor. A raíz de empezar a estar mal con el padre de mi hijo, empezó a surgir algo más y hasta el día de hoy, que espero que no exista ninguno más”.
Fue tal la conexión que sintieron que, durante un viaje de influencers a Cuba, decidieron darse el ‘sí, quiero’ en una íntima y simbólica ceremonia improvisada en la playa, rodeados de amigos como María Pombo o Dulceida. No faltó detalle: música, invitados, damas de honor, intercambio de anillos y emotivas declaraciones. “Ya sabes que te quiero muchísimo, no para ahora, sino para el resto de mi vida. Y ya sabes que eres el amor de mi vida”, le dijo un enamorado Daniel Illescas a Laura Matamoros en sus votos. Ella no se quedó atrás: “Quiero que formes parte de mí hasta que me muera. Me alegro mucho de haberte conocido. Eres lo mejor que tengo”.
Por su parte, Daniel también defendió su relación y cómo esta afectaba a su imagen pública: “Yo en ese tema estoy muy tranquilo porque yo me enamoro de una persona que tiene la situación que tiene, pero no me arrepiento de nada, al contrario. He aprendido muchísimo y sigo aprendiendo a día de hoy. Estar con alguien conocido no es un ‘pero’ es un más sumado”, comentó entonces, añadiendo que Laura era “cada día es un gran apoyo para mí. Es una persona de la que aprendo cada día y seguiré aprendiendo”.
Sin embargo, el idilio terminó en octubre de 2019. Laura Matamoros confirmó la ruptura a la revista Lecturas con unas palabras cargadas de cordialidad: “Le deseo lo mejor. Se acabó el amor y hay que vivir y disfrutar de la vida por separado”, explicó, señalando que “al final es un cúmulo de todo. O afianzas una relación, o tomas esta decisión”, sin querer entrar en detalles ni polémicas.







