David Benavidez tiene una lista de rivales con los que quiere pelear: Jai Opetaia, Artur Beterbiev y Oleksandr Usyk. Los menciona al hablar de su futuro, de las negociaciones con distintas empresas y de lo que considera necesario para convertirse en la principal figura del boxeo. Pero también reconoce que enfrentar a Michal Cieslak, su siguiente adversario, tiene un alcance distinto.
“Para ser la cara del boxeo tienes que ganártelo. Mi rival es un gran peleador, pero no es el nombre que me convertirá en la cara del boxeo”, dijo Benavidez momentos después de su conferencia de prensa el miércoles en el Avalon Hollywoom. “Los nombres que lo harán son Jai Opetaia, Beterbiev y Usyk. Una vez que los venza, no habrá duda”.
Antes de intentar concretar esos combates, el originario de Phoenix volverá a Arizona el 5 de diciembre para enfrentar al polaco en el Desert Diamond Arena de Glendale. Benavidez expondrá sus campeonatos de peso crucero de la Asociación Mundial de Boxeo y la Organización Mundial de Boxeo, mientras que Cieslak pondrá en juego el del Consejo Mundial de Boxeo.
Será la segunda presentación de Benavidez en esta categoría, después de detener a Gilberto ‘Zurdo’ Ramírez en el sexto asalto el 2 de mayo. El invicto mexicoamericano llegará con una marca de 32-0 y 26 nocauts; Cieslak, con 28-2, 22 KOs.
La experiencia de su primera pelea en crucero le dejó una conclusión, que puede hacer daño sin concentrarse exclusivamente en buscar el nocaut.
“En mi última pelea no busqué el nocaut, solo me enfoqué en conectar y en la velocidad. Ahora que sé que puedo lastimarlos sin buscar el nocaut, imagínate cuando realmente me siente en mis golpes”, explicó el ‘Monstro Mexicano’. “Quiero ser aún más agresivo en esta categoría de peso”.
Al pedírselo calificar su confianza del uno al 10, respondió “un 15”.
La explicación estuvo menos relacionada con Cieslak que con el trabajo acumulado junto a su padre y entrenador, José Benavidez, y su hermano José Benavidez Jr.
“Cada campamento de entrenamiento es más exigente que el de los demás porque entrenamos durante mucho tiempo, campamentos de 14 o 15 semanas”, señaló el peleador de 29 años. “Esta fórmula me funciona, sumado a mi capacidad de adaptarme a cualquier rival, mi defensa y combinaciones”.
Benavidez también prepara cambios en la manera de administrar su carrera. Por ahora, Benavidez Promotions estará dedicada a sus propios combates, con la intención de intervenir más en las negociaciones y conservar una mayor parte de sus ingresos.
“Para [ahorrar] dinero ahorita, un 5% de millones de dólares es mucho dinero”, dijo Benavidez
La representación de otros peleadores tendrá que esperar. A largo plazo, le interesa combinar la promoción con el trabajo de entrenador.
“Yo quiero ser un entrenador también cuando se acabe mi carrera de boxeo y creo que así puedo ayudar a la gente, a los peleadores jóvenes con mucho talento”, comentó. “Esa sí es la ruta que quiero seguir, pero ahorita no más es para mi propia promoción”.
Su intención de negociar con distintas empresas no significa que quiera terminar su relación con Premier Boxing Champions y Al Haymon. Benavidez aseguró que mantiene conversaciones con Zuffa y The Ring, y que cuenta con apoyo para explorar oportunidades fuera de las carteleras habituales de PBC.
“Yo sigo leal a Al Haymon y PBC aquí, y siento que soy la cara de PBC”, afirmó Benavidez. “Me siento muy orgulloso de estar en esta promotora y me dan la opción de pelear con todos estos peleadores”.
Él ubica los posibles encuentros con Opetaia y Beterbiev. También contemplaría subir a peso pesado para enfrentar a Usyk, aunque aclaró que un cambio de división tendría que estar justificado por una oportunidad de campeonato.
Ninguno de esos combates forma parte de un anuncio confirmado para su siguiente presentación.
“Hablando de subir de peso, si no es para un título, no creo que sea buena idea para mí subir. Están hablando de Usyk, pero no sé si quiere pelear en crucero o peso pesado. Esa pelea sí me interesa”.
En el combate coestelar, Vergil Ortiz Jr. enfrentará a Keith Thurman pactado a 12 asaltos en peso mediano.
Durante la conferencia, Ortiz resumió cómo quiere que se recuerde su disposición para enfrentar a otros boxeadores.
“Quiero ser recordado como alguien que nunca le dijo que no a una pelea”, dijo Ortiz, quien además se mostró muy satisfecho de haber vuelto a una cartelera tras finalmente llegar a un acuerdo debido a una disputa legal con su promotora Golden Boy Promotions de Óscar de la Hoya.
Emiliano Vargas también participó en la presentación, en la que se dio a conocer su enfrentamiento con Omar Juárez a 10 asaltos en peso superligero. El hijo del excampeón Fernando Vargas habló de cerrar el año con una victoria y avanzar hacia una pelea estelar, aunque reconoció que primero deberá superar a Juárez.
“Quiero cerrar el año con fuerza y pasar a un gran evento estelar, pero nada de eso será posible si no logro superar a Omar Juárez”, dijo Vargas. “Es un peleador duro que me obligará a sacar a relucir mi capacidad de resistencia. Será una gran noche para los aficionados”.
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