Controversial …
Dominical
La política del cerco.
Los chihuahuenses que lo vencieron.
Por: Raúl Sabido.
> La radiografía del panismo:
Lo ocurrido en la marcha y concentración de Morena en Chihuahua no fue un incidente aislado ni un mal cálculo. Fue una exhibición de método: la manera en que el panismo, y en particular la gobernadora María Eugenia Campos Galván, entiende el poder. Bloquear, intimidar, tensar el ambiente y rebasar la legalidad para contener al adversario. Eso fue lo que quedó expuesto.
> El miedo como fuerza desbordada:
Dicen que el miedo no anda en burro porque no llega despacio: irrumpe, se instala y manda. En política, además, tiene un efecto corrosivo. Cuando el miedo gobierna, la razón retrocede y el abuso se vuelve reflejo.
El miedo no razona: reacciona. Y cuando se mezcla con poder, casi siempre produce lo mismo: excesos, atropellos y decisiones torpes que terminan delatando fragilidad, no fuerza.
> El miedo en el poder:
El refrán encaja con precisión en lo ocurrido. Cuando quien manda actúa desde el miedo, deja de gobernar y empieza a hostigar. Eso ocurrió en Chihuahua.
La gobernadora María Eugenia Campos Galván decidió bloquear accesos a la ciudad e impedir el paso de ciudadanos que se dirigían a un acto político. No fue solo una maniobra burda. Fue una acción que golpeó derechos básicos: libre tránsito, libre expresión y manifestación.
> Las maniobras del miedo:
Hubo agresiones a militantes que llegaban por el aeropuerto, obstáculos para dirigentes que venían por carretera, calles rotas en la ruta de la marcha y suspensión del transporte urbano para dificultar la asistencia. No fueron hechos aislados. Fueron piezas de una misma lógica: estorbar, intimidar y contener.
El gobierno también detuvo vehículos particulares y hasta un camión de pasajeros procedente de Veracruz, pese a que esas rutas operan con regularidad y tienen base en Ciudad Juárez. El cálculo parecía simple: incomodar al ciudadano común bajo la apuesta de que nadie reclamaría. La arbitrariedad quedó a la vista.
> Las huellas del abuso:
Pero el abuso deja rastro. Y cuando deja rastro, deja también responsabilidad. Lo que está en juego no es un solo mitin, sino el respeto a la Constitución y a las libertades básicas de los chihuahuenses.
El miedo, cuando toma el mando, termina exhibiendo a quien pretendía ocultarse detrás de la fuerza.
> La radiografía política:
Lo visto en Chihuahua no retrata un error circunstancial. Retrata una forma de gobernar. Cuando el poder se siente amenazado y responde con cerco, intimidación y abuso, lo que demuestra no es autoridad, sino temor.
Esa es la radiografía del panismo y, en especial, de la gobernadora María Eugenia Campos: un ejercicio del poder cada vez más distante de la prudencia, de la legalidad, del respeto a la ley y de la Constitución. Y es precisamente por esas violaciones que se marcha y se exige juicio político en su contra.
El desprecio por los derechos de libre tránsito, expresión y manifestación no parece una excepción: parece una práctica. Cada obstáculo, cada agresión y cada maniobra para impedir la participación ciudadana confirman lo esencial: detrás del aparato, lo que operó fue el miedo.
> El termómetro electoral de 2027:
Y todavía no llega 2027. Si así reaccionan ante una concentración política, ya dejaron ver hasta dónde podrían llegar cuando sientan en riesgo el control del Estado. Cuando el miedo manda, la democracia entra en zona de peligro. y la democracia no es amiga de los PANISTAS.
> La marcha que venció al miedo:
A pesar del cerco, de las agresiones y de los actos violatorios de la Constitución, la marcha de Morena en Chihuahua reunió a miles de personas. La apuesta del gobierno era clara: desmovilizar. Fracasó.
La respuesta ciudadana dejó algo igual de claro: el miedo no alcanzó para frenar la participación ni para apagar la protesta. Al contrario, la movilización confirmó que hay una sociedad dispuesta a ejercer sus derechos incluso frente al abuso.
El miedo no anda en burro. Pero esta vez tampoco pudo detener a miles de chihuahuenses que salieron a decir, con su presencia, que la democracia no se bloquea ni se encierra.







