*Controversial …*
> _*Chihuahua: del ruido mediático a la acción jurídica*_
*Llegó el momento de terminar lo mediático que harta.*
Por: Raúl Sabido
“ _En México, los delitos se dividen en dos órdenes: estatales y federales. Los primeros se procesan en tribunales locales y requieren la intervención del Congreso estatal para un desafuero. Los segundos trascienden la jurisdicción y son competencia de la Cámara de Diputados y de la Fiscalía General de la República. El juicio político, por su parte, busca sancionar políticamente e inhabilitar a un servidor público, más allá de lo penal”_
> _*El caso Chihuahua:*_
En este marco se inserta el caso de la gobernadora de Chihuahua, *María Eugenia Campos Galván* . En el ámbito estatal, fue acusada de cohecho en la llamada “nómina secreta” de César Duarte. Sin embargo, la correlación de fuerzas en el Congreso local, actual, hace prácticamente imposible que prospere un desafuero, sencillamente el Congreso local lo desecha.
En lo federal, en cambio, Morena la ha señalado por traición a la patria (más los que acumuló con los hechos de la marcha), lo que abre la puerta a un proceso en la Cámara de Diputados y a la intervención de la FGR. Aquí sí existen condiciones para que el desafuero definitivamente sea viable, siempre y cuando que Morena decida actuar con voluntad política y demuestre, jurídicamente (lo más importante) de lo que acusa mediáticamente hasta hoy a la gobernadora de Chihuahua.
> _*Lo estatal y lo federal:¿caminos distintos?:*_
Es fundamental puntualizar que lo estatal y lo federal caminan en espacios diferentes. Morena puede dejar de lado lo estatal si no tiene condiciones para avanzar, pero, en lo federal, tiene todo el poder para ejercitar el proceso de desafuero contra la gobernadora de Chihuahua. Mientras lo local está bloqueado por la mayoría legislativa panista, lo federal ofrece un camino jurídico totalmente posible y real…. Veremos.
> _*De la denuncia mediática a la acción institucional:*_
La narrativa mediática ha sido intensa, y el desafío panista es brutal, pero lo que se requiere ahora es coherencia con la aplicación de las leyes y la Constitución. Morena debe dejar de administrar el escándalo y asumir la responsabilidad institucional: iniciar el juicio de procedencia, demostrar jurídicamente lo que acusa y llevar el proceso hasta sus últimas consecuencias. Sólo así se podrá dejar atrás la retórica, que ya harta, y mostrar que la lucha contra la corrupción y la traición a la patria no son banderas de ocasión, sino compromisos con la legalidad y no como lo sucedido con *“El Cartel Inmobiliario”* que tanto cacaraquearon los morenistas de la CDMX y, lo único que recibió la ciudadanía, fueron “huevos fofos”.
Morena, con el caso Chihuahua, tiene en sus manos la oportunidad de refrendar, y consolidar, su credibilidad política y si además lo hace con Sinaloa con verdad y apego a la ley, y en donde sea necesario, entones Morena habría aniquilado por completo a los opositores y su retórica mezquina y anti-México. “Alito” Moreno, presidente del PRI, no ha sido desaforado porque los liderazgos de Morena en el Cámara de Diputados y Senadores lo han impedido y la FGR con Gertz Manero no consolidó su trabajo para solicitarlo, *y tampoco la actual.*
> _*El espejo de la política nacional:*_
El caso de María Eugenia Campos Galván no es sólo un asunto jurídico, sino un espejo de la política mexicana desarrollada desde hace un poco más de 5 décadas. Nos recuerda que la corrupción puede ser tratada como un delito local o también como un asunto federal, y que la verdadera prueba está en la capacidad de las instituciones para actuar con independencia y apego a las leyes y la Constitución. El desenlace marcará no sólo el futuro de una gobernadora (ese ya estaría marcado), sino también en la credibilidad de nuestro sistema legislativo, judicial, político y democrático una vez dependiente de hechos políticos consumados.
Si Morena no culmina el asunto Chihuahua con la gobernadora en proceso todo el sistema se habrá convertido en puro cuento, donde el cuento de *“Caperucita y el Lobo”* le cede el lugar en los cuentos infantiles porque así nos habrá tratado a los ciudadanos, contándonos cuentos de niños.
*Cohecho y traición a la patria en un mismo proceso federal:*
El caso de la gobernadora de Chihuahua plantea una pregunta clave: ¿pueden caminar juntos el delito de cohecho y el de traición a la patria en un mismo proceso federal? La respuesta es que no se fusionan en un solo tipo de delito penal, pero sí pueden acumularse en una carpeta de investigación única bajo la competencia de la FGR sin derivar causa justificante de defensa por violaciones, incompetencia o improcedencia.
El cohecho puede escalar de lo estatal a lo federal cuando afecta recursos o programas nacionales; la traición a la patria, en cambio, es siempre federal. Ambos delitos pueden caminar juntos en un mismo proceso si la FGR ejerce su facultad de atracción y los acumula en una sola carpeta. La decisión de hacerlo no es técnica, sino política y jurídica, es tener voluntad para dejar atrás lo mediático y llevar las acusaciones hasta sus últimas consecuencias dentro del marco de la ley.
Hay que dejar de tener terror a las percepciones sociales de “autoritarismo” y actuar en consecuencia a los hechos probados que puedan ser llevados a los tribunales de justicia, caiga quien caiga y se infarte quien se infarte.
Morena tiene en sus manos la decisión, y la responsabilidad, de seguir en el terreno de la denuncia pública o dar el salto a la acción institucional y responsable. El país no necesita más narrativas de cuentos infantiles, México necesita consecuencias. Es hora de demostrar que la justicia no se negocia ni se posterga. El desenlace de este caso marcará si la política mexicana sigue atrapada en la retórica cómplice o sí, por fin, se atreve a convertir las acusaciones en responsabilidades reales, el hartazgo social es por la inacción y exige ya que se dejen de cuentos.
> _*La credibilidad de Morena:*_
La credibilidad no se construye con discursos patrioteros ni rimbombantes, se construye, y se sostiene, con hechos, con consecuencias, con castigos, con la verdad delictiva llevada a los tribunales. Si Morena decide quedarse en el terreno mediático contando cuentos y no activa el procedimiento institucional contra la gobernadora de Chihuahua lo que quedará en evidencia es que su lucha contra la corrupción es un relato vacío, hueco, es maquillaje, es auto protegerse de culpas. La ciudadanía no necesita más denuncias en tribuna, necesita consecuencias en tribunales. Y si esas consecuencias no llegan, la credibilidad de Morena se derrumbará bajo el peso de su propia retórica cuentista.
*El balón esta en la cancha morenista y no bastará con hacer “sombra” porque ese truco ya lo conocemos.*







