Por Guillermo Leal
Hay toreros de los que se sabe solamente cuando alcanzan un triunfo de relevancia como el que ayer logró el francés Clemente al cuajar una faena emocionante en la plaza de Huesca, la que en estos días mantiene el centro de la atención, pese a que, en agosto, a veces no sabe uno ni para dónde voltear. Sin embargo, no se sabe lo que hay detrás, los momentos de desilusión, hartazgo y más en un torero, que no sabe, que no piensa más que en torear.
La paciencia es signo determinante en los hombres que visten de luces, casi todos han pasado por esos momentos, pero la vida les da la recompensa y oportunidad de reivindicarse. Ese es el caso de Clemente que ayer, mientras salía en hombros de Huesca, tras la faena a ese gran toro de Román Sorando, pensaba en que la vida le estaba recompensando, con esta temporada todos los sinsabores y malos momentos, con una temporada en la que los esfuerzos han valido la pena.
Arles, Nimes, donde tuvo dos actuaciones, una por la mañana y otra por la tarde, con una Puerta de los Cónsules y la otra en camilla; Istres, y el grato sabor de boca que dejó en su confirmación de alternativa en Madrid. ‘Pienso que el triunfo de hoy en Huesca es la recompensa. Todo lo bueno que hemos acumulado este año en que cada paso que hemos dado ha sido con firmeza’.
‘Un sueño lo de Huesca, espero replicarlo en Dax y Gijón, esta misma semana‘, señaló el torero de Burdeos, vía telefónica, antes de terminar de disfrutar lo hecho en el ruedo y comenzar a pensar en sus otros dos compromisos de jueves y viernes.
‘Está siendo una semana muy intensa. El jueves toreó en Dax, Francia, un encierro de Victorino Martín; el viernes en Gijón con toros de La Quinta y el 30 de agosto en Palencia también con toros de esta misma ganadería, así que un torero como yo que está luchando tarde a tarde, sumar tres compromisos en una misma semana, de categoría, no es fácil’, reconoció. Antes de concluir una breve charla porque ya hacía hambre, reconoció al toro y, a la afición de Huesca.
‘Me topé con un toro esta tarde que tuvo mucha transmisión, que fue alegre, y al que le di tiempo y espacio; me permitió expresarme y entregarme en una faena corta pero muy intensa en la que el público se metió a ella, lo cual agradezco infinitamente porque gracias a ellos pude cortar las dos orejas’, contó Clemente.







