La columna
POR CARLOS JARAMILLO VELA
Claudia Sheinbaum y Morena… ¿a favor de la impunidad, o de la justicia?
La relación entre Estados Unidos y México parece estar entrando en una etapa de tensión. Las recientes declaraciones hechas por el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, al exigir un ambiente libre de corrupción en el Estado de Sinaloa, y el posterior reclamo de extradición por parte del gobierno estadounidense, volvieron a poner en el escenario el nombre del polémico gobernador de esa entidad, Rubén Rocha Moya, militante de Morena y cercano amigo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Meses atrás, el gobierno de Estados Unidos le retiró al gobernador sinaloense la visa de ingreso a ese país, y en días recientes reclamó su extradición y la de otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, por vínculos con el Cartel de Sinaloa, encabezado por Ismael “El Mayo” Zambada, y Ovidio y Joaquín Guzmán, hijos del Joaquín “El Chapo” Guzmán. El retiro de visas le ha sido impuesto a otros políticos morenistas, a quienes el país vecino del norte ve con desconfianza.
La Casa Blanca decidió actuar más allá de la cancelación de visas, y llevó sus acciones a la formulación de denuncias contra políticos morenistas presuntamente involucrados con el crimen organizado. Todos los acusados son o fueron altos funcionarios gubernamentales o de seguridad, en el Estado de Sinaloa. La noticia, dada a conocer por el periodista Joaquín López Dóriga, al mediodía del miércoles 29 de abril, se veía venir desde mucho tiempo antes, y ha significado un lesivo impacto político para las filas del morenismo.
La lista de personajes políticos de Morena, cuya extradición ha sido solicitada a México por EE.UU., la encabeza Rubén Rocha Moya, Gobernador de Sinaloa, a quien, como se sabe desde tiempo atrás, sicarios del Cartel de Sinaloa hicieron ganar la elección del año 2021 mediante la extorsión, represión y secuestro de operadores políticos del PRI, y robo de urnas con votación a favor de este último partido, cuyo candidato a gobernador en ese tiempo, Mario Zamora, era el favorito en las encuestas. En fin, Rocha Moya logró llegar al gobierno de Sinaloa a través de su ilegal e inmoral alianza con la delincuencia organizada.
La solicitud de extradición también incluye al mando militar Gerardo Mérida Sánchez, ex Secretario de Seguridad Pública; Enrique Inzunza Cázares, exsecretario General de Gobierno y actual Senador de la República; Juan de Dios Gámez Mendívil, Presidente Municipal de Culiacán; Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas; Dámaso Castro Saavedra, Vicefiscal; Marco Antonio Almanza Avilés, Exjefe de la Policía de Investigación; Alberto Jorge Contreras Núñez, Excomisario de la Policiía de Investigación; Jose Antonio Dionisio Hipólito, Exsubdirector de la Policía Estatal; y Juan Valenzuela Milán, Excomandante de la Policía Municipal de Culiacán.
Estas graves acusaciones son algo que se veía venir, por obvias razones, pues estando en poder del gobierno estadounidense “El Mayo” Zambada, así como los hijos de “El Chapo” Guzmán, y decenas de narcotraficantes de alto perfil que el gobierno mexicano ha extraditado durante la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum, es lógico que la administración del presidente Donald Trump haya logrado obtener de ellos información precisa sobre las redes políticas de corrupción que en los recientes años protegieron al Cartel de Sinaloa y a otras organizaciones criminales. Para ellos abrazos, no balazos,… solía decir Andrés Manuel López Obrador, cuando era presidente. Por eso el maridaje Morena – Cárteles llegó a los niveles hoy conocidos.
La presidenta Sheinbaum ha reaccionado ante la extradición solicitada, marcando una postura de rechazo hacia la misma, y de defensa hacia Rocha Moya y el resto de los involucrados. Con su acostumbrada narrativa, la mandataria respondió diciendo que ningún país violará “la soberanía de México”, y dijo que “no hay pruebas” suficientes para la extradición; también ha expresado que la FGR iniciará una investigación. Sin embargo, el gobernador Rubén Rocha Moya, se ha retirado del cargo, al solicitar licencia al Congreso de su Estado.
Resulta fácil suponer que el caso Rocha Moya sea solo el primero de varios expedientes judiciales que la Casa Blanca tramitará contra políticos mexicanos, por lo que es previsible que surjan nuevas acusaciones contra otros funcionarios y exfuncionarios, incluso, es posible que en éstas se vean involucrados personajes de mayor jerarquía. De persistir negándose a atender la petición de extradición que EE. UU. le ha planteado, Claudia Sheinbaum podría entrar en una de las fases más críticas de su gobierno. Morena es un partido que se caracteriza por no investigar a los suyos, protegiéndolos a ultranza a pesar de las evidencias que existan en su contra. Hoy Sheinbaum enfrenta un serio dilema: colaborar con Estados Unidos; o seguir conservando la impunidad para los suyos y despertar la ira de Donald Trump, cuyas reacciones son mundialmente conocidas. La reciente extracción y detención del dictador venezolano, Nicolás Maduro, también acusado por narcotráfico, es una clara muestra de la determinación que suele tener el controversial mandatario norteamericano. ¿En cuál lugar colocará Claudia Sheinbaum a México: del lado de la impunidad o del de la justicia? carloshjaramillovela@yahoo.com
Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.







