Casi muere en el ‘set’ y cambió el cine para siempre: Uma Thurman vuelve a la gran pantalla con la película más polémica de su carrera
Han pasado 23 años desde queUma Thurman se enfundó en un mono de cuero amarillo y negro y catana en mano protagonizó una imagen que ha pasado a la historia de cine y -por qué no decirlo- también de la moda. Por entonces, no sabía que la película Kill Bill, en que la que se ponía de nuevo a las órdenes de Quentin Tarantino, cambiaría el rumbo de su carrera y también estaría a punto de costarle la vida.
El film fue un auténtico éxito que no esperaban y tanto el Volumen 1 -estrenada en 2003-, como el Volumen 2 -que salió a la luz en 2004- batieron récords en taquilla, recaudando más de 330 millones de dólares en todo el mundo. Ahora, más de dos décadas después, la película con sus dos partes unidas como una sola -con más de cuatro horas de duración-, llega a los cines de nuevo bajo el títuloKill Bill: The Whole Bloody Affair.
Tarantino marcaría un antes y un después en la carrera de Uma, sobre todo esta película, que él hizo pensando específicamente en ella. Venía de trabajar a sus órdenes en Pulp Fiction, donde protagonizó el icónico baile junto a John Travolta, y el cineasta quedó tan satisfecho con el trabajo de la actriz, que quiso crear un personaje a su medida: La Novia, Beatrix Kiddo. Una mujer de armas tomar, que se mueve por el amor y la venganza.
Para ponerse en la piel de esta súper guerrera tuvo que someterse a un entrenamiento físico que ella misma describió como “casi militar”. Estuvo meses aprendiendo artes marciales, sobre todo el manejo de la espada y complicadas coreografías de combate, sobre todo para la escena en la que se enfrenta a los Crazy 88, dando como resultado una auténtica masacre. Pero no son 88 exactamente, si los cuentas, son 50 y para esta escena se utilizaron más de 1.000 litros de sangre artificial.
Por aquel entonces, Uma Thurman estaba casada con otra gran estrella de Hollywood, Ethan Hawke, y eran padres de Levon y Maya, quien ahora es una de las actrices más cotizadas tras su paso por Stranger Thingsy también triunfa en la música. Compaginaba su faceta de madre con su nuevo rol de heroína del cine de acción, pero tras el rodaje y el éxito en taquilla decidió tomarse el trabajo con más calma por la gran exigencia física y mental que supuso para ella.
Un grave accidente en el rodaje
Esta película le dejó además secuelas físicas que aún arrastra. Tarantino insistió en que realizara una escena de conducción en un coche que ella desde el principio consideraba inseguro. Pero tras varias conversaciones, terminó cediendo a sus exigencias.
Se puso al volante del coche en una carretera de tierra y sufrió un grave accidente al perder el control del vehículo e impactar contra un árbol. Por suerte le causó lesiones en el cuello y las rodillas y no hubo que lamentar daños más severos, pero las molestias perdurarían en el tiempo y esto provocó un distanciamiento con el director. Su relación director-musa quedó dañada, pero con el paso de los años llegaron a hacer las paces.
“Tarantino lamentó profundamente este desafortunado suceso y sigue arrepentido. Años después, me entregó las imágenes para que pudiera exponerlo y sacarlo a la luz, a pesar de que probablemente nunca se haga justicia”, declaraba en la publicación Variety. También culpaba a los productores Weinstein, Lawrence Bender y E. Bennett Walsh, quienes “mintieron, destruyeron pruebas y siguen mintiendo sobre el daño irreparable que causaron. El encubrimiento tuvo una intención maliciosa”, aseguraba.
El fetiche de Tarantino
Otro de los aspectos que se comentaron mucho del largometraje es la cantidad de escenas en la que salen los pies de Uma Thurman. Ya se enamoró de sus pies en Pulp Fiction y en Kill Bill se recrea aún más en ellos. Es una seña de identidad del cineasta desde su película Abierto hasta el amanecer, donde los pies descalzos de Salma Hayek acaparan varios planos.
Tanto es así, que cuando su hija trabajó con Tarantino con un pequeño papel en Érase una vez en Hollywood, bromeando le dio un consejo. “Mi madre me dijo que durante el rodaje no me quitara los zapatos”, confesaba la propia Maya en el podcast Good Hang, con Amy Poehler. ¿Terminará en un futuro ocupando ella el puesto de musa de Tarantino de su madre? El tiempo dirá si vuelven a trabajar juntos en el futuro. Mientras tanto, podemos disfrutar de nuevo de su madre en los cines en el papel de La Novia.







