Paloma Anaya
Blake Lively y Justin Baldoni protagonizaron un tenso episodio en la corte de Nueva York durante una sesión de negociación por su disputa legal derivada del rodaje Romper el círculo. Después de seis horas de discusiones infructuosas, Lively abandonó repentinamente el tribunal visiblemente seria, mientras Baldoni salió relajado y sonriente junto a su esposa, sin haber logrado llegar a un acuerdo.
La reunión tuvo lugar el 11 de febrero de 2026 en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan y estuvo supervisada por la jueza Sarah L. Cave. Ambos actores, que llegaron con atuendos similares en colores verde y camel, intentaron resolver la demanda de Lively por acoso sexual y represalias y la posterior contrademanda de Baldoni antes de llegar a juicio, pero tal y como manifestó el abogado de Baldoni, Bryan Freedman, la negociación fue”infructuosa” y si no alcanzan un acuerdo se verán las caras en un juicio el próximo mes de mayo.
La actriz fue vista saliendo rápidamente de la sala del tribunal y se marchó directamente hacia el ascensor con su abogado, Michael Gottleb. Cinco minutos después salió Baldoni, que parecía relajado a pesar de seis horas tensas de negociaciones, mientras caminaba de la mano de su esposa, Emily, de 41 años, con quien sonreía y charlaba. Al no haber acuerdo, los actores deberán regresar mañana a la corte.
Baldoni llevaba un abrigo y una bufanda en color camel a la salida del juzgado, mientras que Lively eligió un traje cruzado color caqui, un chaleco color canela sobre una camisa rosa abotonada, un bolso verde y una flor colgada del bolsillo de su solapa. A diferencia de Baldoni, Blake no pudo estar acompañado de su marido, Ryan Reynolds, en esta cita judicial, mientras que Justin acudía muy bien acompañado de su esposa.
Un año después después de presentar una denuncia acusando a Baldoni de acoso sexual y represalias en el set de la película, las partes harán un último intento por resolver la disputa en una conferencia de conciliación ordenada por el tribunal en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Manhattan, su última oportunidad de evitar un juicio el 18 de mayo.
Lively, de 38 años, demandó a Baldoni, de 42, por conducta inapropiada en el set y urdir una campaña de desprestigio para dañar su reputación meses después del estreno de su película. Ella exigió 200 millones de dólares por pérdidas personales y financieras debido a la supuesta campaña de represalias y desprestigio en su contra. Baldoni negó todas las acusaciones y contratacó legalmente con una demanda por difamación de 400 millones de dólares contra Lively, su esposo Reynolds, además de demandar al New York Times por 250 millones, una demanda que finalmente un juez la desestimó.
El juicio entre Blake Lively y Justin Baldoni promete ser un proceso judicial público y mediático intenso, cargado de revelaciones explosivas que mantendrán al mundo pendiente de cada detalle. Después de 14 meses de cruces de demandas, la audiencia prevista para el 18 de mayo en Manhattan desenterrará aquellos mensajes privados que han sido filtrados —incluyendo chats con Taylor Swift y Ryan Reynolds—, los testimonios de actrices del set de Romper el círculo sobre supuestos acosos, de acuerdo con los documentos judiciales y reportes presentados por Blake Lively en su demanda, y algunos correos de Sony criticando a ambas partes. La jueza Sarah L. Cave llevará el caso, en el que Lively exige una gran suma de dinero por daños emocionales, reputacionales y financieros, causados por presunto acoso sexual y una campaña de represalias orquestada por Baldoni, mientras que su oponente contraataca con acusaciones de difamación, extorsión, interferencia contractual y manipulación mediática.







