“Yo no quiero que se me recuerde por haber caído, sino por demostrar que siempre se puede volver a empezar”, comparte Araiza.
“Mi propósito hoy es dejar esperanza, no solo entretenimiento”. Cuando uno escucha a Armando Araiza compartir esta reflexión, se percibe que habla con la serenidad de quien ha encontrado su verdadero lugar. A sus 56 años, el actor y productor mexicano asegura estar viviendo un momento muy bonito y enriquecedor como ser humano. Y no solo por su brillante trayectoria como protagonista de telenovelas tan recordadas como El maleficio, Quinceañera, Tres mujeres o Abismo de pasión, por citar algunas, sino porque ha convertido su propia historia personal en una herramienta para inspirar a los demás.
Hace 37 años, siendo muy joven, tomó la decisión que cambiaría su vida para siempre: dejar atrás el alcohol y las drogas. Desde entonces vive sobrio y ha construido un camino basado en la disciplina, el bienestar y el crecimiento personal. En esta entrevista exclusiva con People en Español, nos cuenta que lleva 22 años haciendo ejercicio, que madruga cada día para contemplar el amanecer y que afronta cada reto con una filosofía que se resume en esta frase: ya no existen los “problemas”, solo “situaciones a resolver”. Esa transformación personal es la que le permite afirmar, con convicción, que hoy se encuentra “en el mejor momento de toda mi vida”.
Con esa misma ilusión nació ‘Rearmando’, el proyecto con el que acompaña a personas que atraviesan el mismo proceso de angustia y dolor que él experimentó en su momento y que ha convertido en verdadero amor a la vida. A través de conferencias, charlas y otras actividades, se pone al servicio de los demás. Después de emocionar durante décadas desde la ficción, en la que sigue activo, su mayor misión ahora está en otros escenarios donde su papel es tender la mano, compartir herramientas y demostrar, con su propio ejemplo, que se puede volver a empezar y ser inmensamente feliz. Así nos lo contó durante nuestra conversación:
Credit: Cortesía de Armando Araiza
Tu historia es un ejemplo de superación. 37 años sobrio, alejado de toda sustancia y, sobre todo, ayudando a los demás con tu ejemplo. Cuéntanos más de tu camino.
El consumo de alcohol y de las drogas empieza en la juventud, pensaba que había obtenido seguridad, era una forma de anestesiar esas emociones. Este tipo de enfermedades son de pérdidas. Eran resentimientos, culpas de evaluación, complejos, traumas, miedos, soledad. Conoces lo que son las deudas, el error de la administración, probablemente problemas con la ley, problemas familiares, escolares y profesionales en el organismo de uno. Te puedo pasar platicando horas acerca de esto, pero, afortunadamente, muy joven tomé la mejor decisión que he tomado en mi vida, que fue donde comienza ‘Rearmando’ (su proyecto de vida para ayudar a los demás).
¿Recuerdas en qué momento dijiste ‘Hasta aquí’ con el consumo?
Esta es una enfermedad multifactorial, entonces no existe un detonador en sí. Es una enfermedad incurable, progresiva y puede llegar a ser hasta mortal como se ve en muchos casos. Es una enfermedad que no respeta edad, sexo, posición socioeconómica, religión, partido político, institución, en fin, nadie estamos exentos de ella. Hoy en día yo disfruto el poder compartir con la gente, después de esos 37 años, que sí se puede cambiar de vida, sí se puede reconfigurarse, sí se puede hacer una mejor versión de uno mismo, sí se puede entrar a ese gran laboratorio que tenemos cada uno de nosotros.
Lo que hago en mis conferencias y en mi proyecto ‘Rearmando’ es dar las herramientas adecuadas. Todos, todos estamos recuperándonos de algo, es abrir esas puertas de ese laboratorio, hay que desempolvarlas, hay que quitar esas telarañas, abrir esos cajones donde sabemos que existen cosas que a veces no queremos ver y que tenemos que soltar, como también podemos encontrar una variedad de cualidades y talentos y cosas buenas. Nuestra responsabilidad es alumbrar.
Credit: Cortesía Armando Araiza
¿Cómo nace este proyecto que hoy transforma y mejora vidas como en su día tú cambiaste la tuya?
Soy un ser un ser humano que constantemente tengo que estar ajustando cosas en mi vida como cualquiera. Trato de vivir equilibradamente, físico, mental, espiritual, emocional y lo logro porque la vida está llena de sustitutos y entonces. Yo dejé y tiré esas piedras que estaban en mi camino, ese consumo de alcohol, ese consumo de las drogas, esa soledad, ese infierno, esa tristeza, ese dolor que muchas personas probablemente saben a qué me refiero. Entonces esto nace de rearmarme. En mis conferencias tengo dinámicas y ejercicios muy importantes en donde hay que hablar de esto. En mi caso, el hecho de ser una persona pública, es fundamental exponer que existe una solución, que sí se puede y que soy profundamente feliz. Mi mejor amigo soy yo y eso es lo que me ha enseñado la vida, a reír, a recuperar las ganas, la emoción, la esperanza. Y después de estos 37 años de recuperación, hoy me encuentro en mi mejor momento de toda mi vida, a mis 56 años.
¿Cómo es tu vida actualmente? ¡Hemos visto que estás en plena forma!
Me levanto diario a las 6 de la mañana, cuarto para las 6. Me encanta ver esos primeros rayos del sol y lo primero, soy un adicto al ejercicio. Llevo como 22 ó 23 años haciendo ejercicio consecutivo. La vida está llena de sustitutos. Al haber retirado de mí el alcohol, las sustancias, la droga, cambié las noches por las mañanas. Tenía que meterme algo y me metí al ejercicio. También me encanta contar historias. Me encanta hacer amigos por todos lados. No tengo enemigos, no tengo temas con nadie, no oculto nada. Soy muy transparente, soy muy feliz y, obviamente, siempre tengo un axioma en mi vida que dice: “Lo bueno es enemigo de lo mejor”. Trato siempre de mejorar la calidad en mis contenidos, de mis producciones, con mis amables clientes y marcas que confían en mí. Doy conferencias, produzco, comparto, actúo…
¿Cuál ha sido la lección más importante que te ha dado la vida?
El dolor es la piedra angular del crecimiento y cuando te has encontrado en las gradas de la locura y de la muerte es cuando no te queda una opción más que decidir y quitarte los shorts y ponerte los pantalones. La felicidad es una decisión. Estamos llenos de elementos y de herramientas que sirven para mejorar ese motorcito, que es lo que a mí me gusta compartir. Hay una palabra que ha desaparecido de mi vocabulario, la palabra ‘problema’. La he transformado ahora en ‘situaciones a resolver’. Es importante saber que si uno no está bien, es muy difícil que esté bien lo que a uno le rodea. Si uno cambia, cambia todo afuera. Y no olvidar que siempre hay que disfrutar de nuestra vida, sea buena o sea mala, porque es la única.
Al observar la sociedad actual y ver el mayor consumo de sustancias, ¿Cuál consideras que es la razón de ese vacío?
En mi caso, cuando yo consumía, no me gustaba el sabor, me gustaba el efecto. Por eso creo que lo que sucede a día de hoy es que la gente, por situaciones que desafortunadamente suceden globalmente en los gobiernos, en las economías, en la salud, con los seres queridos, con las situaciones de desempleo, los medicamentos, etc, el ser humano tiende a anestesiar esas emociones. Lo que quiero decirle a la gente es que la recuperación es gratuita, que existen los grupos de autoayuda en todo tipo de situaciones, comedores compulsivos, de jugadores anónimos, de relaciones tóxicas, de drogadictos anónimos. Tienen un programa maravilloso que son 12 pasos y 12 tradiciones, tienen una filosofía que es extraordinaria.
La gente que crea que puede llegar a tener problemas con su manera de vivir, existen este tipo de grupos, existe un servidor, y existen medios como ustedes, los medios de comunicación, que nos dan la oportunidad de dar esta exposición a la gente que nos hace el favor de vernos.
Si alguien lee este artículo y quiere contactarte, ¿Cómo pueden dirigirse a ti?
Por todos mis perfiles digitales. Estoy como Armando Araiza oficial, que manden un mensaje privado o público, mi equipo y yo nos comunicamos con ustedes. Estoy para servirles a todos. Yo no quiero que se me recuerde por haber caído, sino por demostrar que siempre se puede volver a empezar. La recuperación no fue el final de mi historia, fue el inicio de la carrera más importante de mi vida. Mi propósito hoy es dejar esperanza, no solo entretenimiento. Y si mi historia puede ayudar a alguna persona a levantarse, pues todo habrá valido la pena.







