Matt Pearson
Las London City Lionesses existen desde hace menos de una década, solo han disputado una temporada en la máxima categoría inglesa y ni siquiera pueden jugar la Liga de Campeones. Sin embargo, tras batir el récord de traspaso en el fútbol femenino el año pasado, el club ha incorporado para la próxima temporada a algunas de las mayores estrellas del deporte.
Entre los fichajes figuran la doble Balón de Oro Alexia Putellas, su compatriota española Mapi León, la portera inglesa campeona de la Eurocopa 2022 Mary Earps, la francesa Kadidiatou Diani y la internacional alemana Nicole Anyomi.
Anyomi dejó el Eintracht de Frankfurt, donde marcó 50 goles en 101 partidos de la Bundesliga femenina durante cinco temporadas, para aceptar lo que considera un desafío mayor en Inglaterra.
El “paso perfecto”
“El siguiente paso era ir a una liga en la que se compite cada fin de semana, y eso es lo que veo aquí”, comenta Anyomi a DW. “Tengo amigas que ya jugaron en la WSL (Women’s Super League) y me hablaron de la competición. Creo que este es el paso perfecto para mí”, añade.
Anyomi es una de varias futbolistas que este verano han salido de la Bundesliga femenina rumbo a Inglaterra. Entre ellas figuran también sus compañeras de selección Vivien Endemann (del Wolfsburgo al Liverpool), Selina Cerci (del Hoffenheim al Arsenal), Carlotta Wamser (del Bayer Leverkusen al Manchester City) y la inglesa Georgia Stanway (del Bayern de Múnich al Arsenal).
Según Anyomi, la creciente diferencia en infraestructuras, recursos económicos y personal técnico explica buena parte de este éxodo. “En Alemania hay dos o tres equipos que compiten por los primeros puestos, mientras que aquí en Inglaterra hay cinco, seis, siete u ocho”, opina la jugadora. “También están las instalaciones y el personal. Aquí tenemos más de 30 miembros en el equipo de trabajo; en Frankfurt eran siete u ocho. Puedes aprender de cada persona y descubrir algo nuevo cada día. Así se progresa más rápido como futbolista”, añade.
¿Se está quedando atrás Alemania?
Mientras Inglaterra ha ganado las dos últimas Eurocopas femeninas, una competición que durante años estuvo dominada por Alemania, ningún club alemán conquista la Liga de Campeones desde 2015.
Ante esta situación, en diciembre pasado se creó la Frauen-Bundesliga FBL e.V. (Asociación de la Bundesliga Femenina). El objetivo es mejorar la comercialización de la competición e incrementar sus ingresos, siguiendo un modelo similar al de la DFL, que gestiona la Bundesliga masculina.
“Tienen que aportar algo distinto a la liga para que las jugadoras se queden”, subraya Anyomi. “Creo que todo gira en torno a la inversión. Están construyendo algo nuevo y probando enfoques diferentes. Espero que inviertan más y hagan más por la liga para que también lleguen jugadoras del extranjero”, agrega.
El nuevo club de Anyomi representa la transformación del fútbol femenino.

Nicole Anyomi cree que el cambio hacia Inglaterra es la decisión acertada a pesar de tener que perderse, por ahora, la Champions League.London City Lionesses
Las London City Lionesses no existían antes de 2019, cuando asumieron la licencia deportiva de otro club. Su crecimiento se aceleró con la llegada de Michelle Kang, empresaria estadounidense de origen surcoreano e importante inversora en el fútbol femenino.
Kang incorporó al club londinense a un grupo de entidades que ya incluye al Olympique de Lyon femenino y al Washington Spirit estadounidense. Gracias a su capacidad de inversión y a sus ambiciones, las Lionesses aspiran a competir por los primeros puestos de la Women’s Super League en los próximos años.
Kang trae nuevos horizontes, pero también nuevos límites
Sin embargo, la propiedad compartida con el Olympique de Lyon plantea un problema: impide a las Lionesses disputar la Liga de Campeones.
Las normas de la UEFA prohíben que dos clubes pertenecientes a la misma estructura de propiedad participen simultáneamente en una misma competición europea.
A principios de este año, la directora de fútbol femenino de la UEFA y exinternacional alemana Nadine Kessler defendió esa norma: “¿por qué querríamos preservar la integridad competitiva en el fútbol masculino, pero no en el femenino? Está fuera de toda discusión”. “En cualquier deporte hay que proteger la integridad de la competición. Es lo más importante”, opina.
Anyomi, que aún se recupera de una lesión en los isquiotibiales antes de poder debutar, asegura confiar en el club. “Hasta ahora han cumplido todo lo que prometieron”, afirmó.
No obstante, la ausencia de fútbol europeo reduce las oportunidades de destacar junto a las nuevas estrellas del equipo. Con el Mundial de Brasil al final de la temporada, algunas personas podrían considerar arriesgado su traslado a Londres.
“Sí pensé en ello, porque sé que tengo que jugar para ir con la selección; de lo contrario no seré convocada”, reconoce. “Quise marcharme al extranjero hace dos años y al final no lo hice. Este verano sentí que era el momento adecuado”, confesó.
Y, a juzgar por el creciente número de futbolistas que cambian la Bundesliga por la Women’s Super League, no es la única que piensa así.
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(cm/ms)







