Historia de
El partido entre América y Pumas se convirtió en un verdadero campo de batalla, no solo por la intensidad del juego, sino por una polémica que podría cambiar el resultado final. Todo comenzó cuando Sebastián Cáceres sufrió un choque de cabezas con Angulo al minuto 60, lo que obligó al cuerpo técnico a realizar cambios estratégicos en el centro del campo.
El cuarto árbitro, Maximiliano Quintero, mostró el primer cambio: entró al campo el #22 Thiago Espinosa y salió el #32 Miguel Vázquez. Sin embargo, la conmoción de Cáceres alteró los planes, y en un giro inesperado, Vázquez regresó al terreno de juego, empujado por el auxiliar Paulo Víctor, sin que el tablero oficializara su reingreso.
La controversia se intensificó cuando la cédula arbitral omitió esta modificación. Según el informe, Cáceres fue sustituido por Thiago Pitarch, y el portal de la Liga MX indicó que el cambio se debió al protocolo de conmoción. Sin embargo, la falta de registro claro de la reaparición de Vázquez ha encendido las alarmas.
El reglamento permite una sustitución adicional por conmoción, pero debe estar debidamente registrada. En este caso, la reaparición de un jugador que ya había salido, sin respaldo administrativo visible, es el punto central de la inconformidad de Pumas, quienes consideran que hubo una irregularidad en la ejecución de los cambios.
La situación médica de Cáceres justificaba una modificación extraordinaria, pero el reclamo de Pumas se enfoca en que el procedimiento no se llevó a cabo conforme a lo establecido. La falta de claridad en el registro de cambios ha dejado a la Liga MX en una posición incómoda.
Hasta el momento, ni la Liga MX ni la Comisión Disciplinaria han emitido una postura oficial sobre lo ocurrido. Se espera que en las próximas horas el conjunto universitario formalice su protesta y que el caso sea revisado a fondo para determinar si hubo alineación indebida.







