La columna
POR CARLOS JARAMILLO VELA
· Elecciones 2027: derrota para morena en Sinaloa y otras entidades.
· El temor asedia a Rocha Moya, Inzunza, López Obrador y Claudia Sheinbaum.
El senador morenista, Enrique Inzunza, ha descartado la posibilidad de postularse como candidato al gobierno de Sinaloa, en el proceso electoral de 2027. Como se sabe, Inzunza y otros ocho funcionarios y ex funcionarios sinaloenses, entre los que se halla el exgobernador Rubén Rocha Moya, son acusados por el gobierno de Estados Unidos debido a sus supuestos vínculos con el narcotráfico; la Casa Blanca ha solicitado su detención con fines de extradición. Por ello, el anuncio de Inzunza es un hecho que desde el momento de la acusación ya estaba pronosticado, pues si llegara a asumir la candidatura perdería la contienda. Sin embargo, es evidente que con cualquier candidato que postule para la gubernatura de Sinaloa, Morena perderá la elección, ante el desgaste que ha sufrido ese partido en ese estado, a raíz de los claros nexos que actores políticos de Morena han establecido ahí con grupos del crimen organizado.
Sin embargo, el deterioro político del partido oficial es un fenómeno que se ha generalizado, pues a Sinaloa se le pueden sumar los casos de una buena cantidad de estados gobernados por Morena, en los que la problemática delictiva tiene tonalidades semejantes a las que adquirió en el territorio sinaloense. Tamaulipas, Sonora, Michoacán, Zacatecas, Tabasco y Morelos son, entre otros, algunos de los lugares en los que se percibe en forma notoria la sospechosa alianza tácita que, por acción u omisión, Morena ha construido con delincuentes. 2027 será un año duro para Morena, pues los resultados electorales no le favorecerán del todo. La oposición podrá festejar la conquista de un buen número de gubernaturas, alcaldías, regidurías y sindicaturas, y también un importante número de escaños en la Cámara de Diputados. La recuperación de la dignidad y libertad de México ha comenzado.
Ni el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ni el senador por ese estado, Enrique Inzunza, se dejan ver públicamente. Pocos saben dónde se esconden desde que Estados Unidos los denunció por sus supuestas relaciones con organizaciones delictivas. Rocha Moya se encuentra en un rancho situado en el norte de Sinaloa, a 110 kilómetros de Culiacán, donde al parecer vive custodiado permanentemente por elementos de las corporaciones federales de seguridad, del gobierno mexicano.
Por lo que concierne al también agazapado Inzunza, quién dejó de verse públicamente desde finales de abril, no solo se desconoce su paradero sino que también se ignora si cuenta con algún cuerpo de seguridad que lo proteja. En relación a Rocha Moya, el Secretario de Seguridad Pública de México, Omar García Harfuch, afirmó que no cuenta con protección de elementos federales, aunque tal expresión lo hizo merecedor de un regaño de la presidenta Claudia Sheinbaum. Por qué le reclamó a García la mandataria? No lo sabemos, sin embargo, se intuye que tal vez García mintió, poniendo a la
presidenta y su gobierno ante el riesgo de sufrir el embate de los medios de comunicación, y del gobierno del presidente Donald Trump.
Por su parte, Ignacio Mier, coordinador de la bancada morenista en el Senado, ha tratado de justificar la ausencia de su colega y correligionario Inzunza, argumentando que éste no se presenta en el Senado para evitar dar un “show mediático” debido a la controversia desatada por la acusación estadounidense que pesa en su contra. La verdad es que Inzunza, igual que Rocha Moya, están agazapados y protegidos porque temen que un comando de élite estadounidense los sustraiga del país, para ponerlos en manos de un juez norteamericano, como le ocurrió a Ismael “El Mayo” Zambada y Nicolás Maduro. Ese temor no existe solo en ellos, sino también en la presidenta Sheinbaum, en el expresidente López Obrador, y en Morena.
carloshjaramillovela@yahoo.com
Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.







