La columna
POR CARLOS JARAMILLO VELA
· Brasil y México: en la antesala del retorno a la derecha?
· Destrucción del INAI: miedo a la rendición de cuentas en Morena.
Para la izquierda brasileña, representada por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, y su partido, la permanencia política en el poder parece complicarse. Al tener que participar en una segunda vuelta electoral debido a que en la primera fue superado por el candidato de derecha, Flavio Bolsonaro, sin que ninguno de ambos alcanzara más de 50% de la votación, se prevé el triunfo del derechista sobre el histórico izquierdista. Hay una clara división de opiniones entre el electorado en Brasil, lo que demuestra un grado de polarización semejante al que en México han provocado López Obrador y su grupo político desde que llegaron al poder.
El regreso de Latinoamérica hacia gobiernos de derecha parece ser una tendencia, pues Argentina, Colombia y Perú han sido los ejemplos más recientes de caída de regímenes de izquierda ante candidatos de derecha. Algunos analistas prevén que México podría transitar por el mismo camino en las elecciones presidenciales del año 2030, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum, discípula y heredera política del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, tenga que dejar el cargo.
Si en Brasil resulta triunfante Bolsonaro, en México se elevará la intensidad de los análisis y especulaciones que vaticinan el posible triunfo de la oposición. Quizá detrás de la ola de derrotas izquierdistas ocurridas en Latinoamérica subyace la insatisfacción de un electorado decepcionado por las propuestas populistas de sus gobernantes. México no es la excepción, pues desde la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador se instauró el populismo como base del discurso oficial, cuya narrativa se centra en halagar al pueblo tratando de hacer ver al régimen morenista como el salvador de la nación, mientras se intenta estigmatizar a la oposición y a gobiernos anteriores como traidores a la patria, pretendiendo responsabilizarlos de todos los males del presente y el pasado. Esta discursiva de confrontación ha terminado por polarizar a México.
El proceso electoral mexicano del año 2027 puede ser un indicio claro de lo que acontecería en las elecciones de 2030. Los próximos comicios en México permitirán saber si la ciudadanía retira su respaldo a un gobierno que se ha empeñado en perpetuar a su partido, desdeñando el interés superior de la nación.
Patricia Talavera, presidenta del Comité de Participación Ciudadana, del Sistema Nacional Anticorrupción, ha señalado recientemente ante el prestigiado diario “El Universal” las debilidades de dicho sistema, cuya versión actual vulnera los derechos, intereses y libertades ciudadanas. Es ampliamente conocido el retroceso que en materia de transparencia y acceso a la información pública han provocado los gobiernos de Morena, al destruir el INAI para convertirlo prácticamente en una dependencia del Poder Ejecutivo, cercenando así los derechos de los ciudadanos para obtener información sobre la actuación y el manejo del dinero, que hace la
autoridad. Hoy la entrega de la información pública gubernamental dejó de ser una facultad y un derecho de los ciudadanos, para convertirse en una atribución exclusiva del Gobierno, quien decide qué informar, cómo informar y cuándo informar. Dicho plan, cuyo carácter regresivo y contrario a los derechos humanos es evidente, fue concebido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien encomendó a su sucesora y discípula, la presidenta Claudia Sheinbaum, la conclusión y perfeccionamiento de tan reprobable maniobra. Para lograr el avieso fin se efectuaron modificaciones legales que significaron un grave deterioro institucional.
Patricia Talavera “considera que la eliminación del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información dejó desarmados a los ciudadanos frente a la exigencia de rendición de cuentas con los gobiernos” y pregunta ¿En dónde quedan todas esas atribuciones que le daban la autonomía al inai, que podía justamente tener injerencia en todas esas entidades que no son del Ejecutivo Federal? Y remata: “a mí me parece que es un poco lo mismo de antes: sigue quedando en el poder político en la decisión de transparentar o no, de perseguir o no, los actos de corrupción.”
Así de lamentable es la situación que hoy vive México, al ser restringidos los derechos de los ciudadanos, por un gobierno que teme y se niega a rendirle al pueblo cuentas claras del manejo que hace de sus recursos públicos.
carloshjaramillovela@yahoo.com
Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.







