Madera/Moris, Chih.— La violencia en la región serrana del estado de Chihuahua volvió a sacudir a la población este martes, con dos hechos relevantes registrados en distintos puntos de la entidad: en Madera, el subdirector de Seguridad Pública fue gravemente herido tras un ataque armado; mientras que en Moris, elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional aseguraron un arsenal tras repeler una agresión de presuntos delincuentes.
Grave el subdirector de Seguridad Pública de Madera tras atentado
El subdirector de Seguridad Pública de Madera, Alejandro Domínguez Gardea, de 38 años, resultó gravemente herido luego de ser atacado a balazos la tarde del martes. De acuerdo con reportes preliminares, el atentado se registró alrededor de las 16:20 horas, cuando el funcionario fue agredido con un arma de fuego, recibiendo un disparo en el rostro, a la altura del pómulo derecho, con orificio de entrada y sin salida.
Domínguez fue trasladado de urgencia al Hospital Comunitario de Madera, donde ingresó en estado inconsciente. Debido a la gravedad de su condición, fue posteriormente enviado al área de urgencias del IMSS en Cuauhtémoc, donde permanece bajo observación médica.
El ataque generó una fuerte movilización policiaca en la región. Hasta el momento, las autoridades no han revelado información sobre los posibles responsables ni los motivos del atentado.
Aseguran arsenal y vehículo robado tras enfrentamiento en Moris
En otro hecho violento ocurrido este martes, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Guardia Nacional repelieron una agresión armada en inmediaciones de la cabecera municipal de Moris, al noroeste del estado.
Durante un operativo de vigilancia, personal militar detectó una camioneta GMC Yukón color gris que circulaba en sentido contrario. Al notar la presencia de las fuerzas armadas, los tripulantes del vehículo abrieron fuego, desencadenando un breve enfrentamiento. Los agresores lograron huir internándose en la maleza tras abandonar el vehículo sobre el lecho de un río.
Al inspeccionar la unidad, los efectivos encontraron un arsenal de alto poder, entre lo que destaca una ametralladora Minimi calibre 7.62×51 mm, dos fusiles AK-47, dos AR-15, cargadores de disco, siete cascos antifragmentación, cinco chalecos antibalas y una granada de fragmentación. En total, se aseguraron más de 70 cargadores para diferentes tipos de armas, así como cientos de cartuchos de diversos calibres.
La camioneta, que no contaba con placas, tenía reporte de robo en Estados Unidos. Todo el material fue asegurado y puesto a disposición del Ministerio Público Federal para su análisis y procesamiento legal.
Ambos eventos reflejan el persistente clima de violencia que afecta a la zona serrana de Chihuahua, donde las autoridades mantienen operativos permanentes para contener las actividades del crimen organizado.







