Un juego de sombras y poder
Por EDUARDO ARREDONDO
Ciudad Juárez, Chihuahua – Una serie de señalamientos recientes apunta hacia posibles vínculos entre miembros de la Policía Municipal de Ciudad Juárez y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abriendo una profunda brecha en la percepción pública sobre el gobierno municipal. Lo que parecía una acusación aislada se convierte ahora en un escenario donde el crimen organizado podría haber penetrado las estructuras de seguridad locales.
El CJNG no es un ente menor. Se trata de una de las organizaciones criminales más poderosas del país, conocida por su expansión internacional y su involucramiento en actividades ilícitas como el narcotráfico y el lavado de dinero. En este contexto, las sospechas —todavía sin confirmarse— sobre posibles vínculos de policías locales con dicho cártel no solo cuestionan su integridad, sino también los cimientos de la democracia y del estado de derecho.
La falta de transparencia por parte de las autoridades alimenta la percepción de una justicia parcial, cooptada o, incluso, indefensa frente a la penetración criminal. de César Omar Muñoz Morales como Secretario Municipal de Seguridad Pública
El pasado 12 de agosto de 2025, el propio alcalde informó que se reforzaría la vigilancia sobre agentes con actividades extra-laborales, especialmente tras el asesinato de algunos policías junto con un presunto líder criminal Esta declaración parece más una reacción que una política preventiva. La presión crece y los ciudadanos esperan acciones firmes, no discursos tibios.
Asimismo, el antecedente histórico sangriento no es menor. En años anteriores, altos mandos de seguridad habían afirmado que hasta una cuarta parte de los policías municipales estaban implicados con el crimen organizado Esa imagen deja ver que los esfuerzos de “limpieza” han sido insuficientes o superficiales.
Frentes similares en otras entidades muestran que el fenómeno no es exclusivo de Juárez. Por ejemplo, en 2024, policías de Colima y Villa de Álvarez fueron vinculados a proceso por haber filtrado información al CJNG En Ensenada, Baja California, se ubicaron órdenes de aprehensión contra policías municipales relacionados con desapariciones forzadas en medio de un enfrentamiento entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa
Estos casos muestran un patrón alarmante: no basta con investigaciones superficiales. Se requiere una respuesta contundente que involucre fiscalías, órganos anticorrupción y organismos de transparencia, articulada desde lo municipal hasta lo federal.
En Juárez, la urgencia es clara: la ciudadanía exige respuestas, no solo investigaciones detalladas. Sin rendición de cuentas ni sanciones efectivas, el poder del crimen encuentra nuevos atajos en las instituciones mismas.
Porque, al final, el problema no está solo en los cárteles, sino en la red de complicidades que les permite prosperar. El verdadero desafío no es solo recuperar el territorio, sino limpiar las estructuras que deberían protegerlo.







