El FC Barcelona comenzó la temporada 2025/26 de LaLiga con una victoria contundente por 3 a 0 ante el Mallorca en Son Moix. Los goles de Raphinha, Ferrán Torres y Lamine Yamal aseguraron los primeros tres puntos para el conjunto de Hansi Flick, que no tuvo mayores dificultades para imponerse a un rival que terminó con solo nueve jugadores en cancha.
El segundo gol desató el escándalo
La polémica se desató en el minuto 22 del primer tiempo. Antonio Raillo, defensor del Mallorca, quedó tendido en el área tras recibir un balonazo en la cabeza, y el equipo local pidió detener el juego. Sin embargo, el árbitro José Luis Munuera Montero dejó seguir y, en la misma jugada, Ferrán Torres anotó el 2-0 desde larga distancia. El ambiente se caldeó de inmediato en Son Moix.
Dos expulsiones que condicionaron al Mallorca
Tras el gol, la tensión escaló. Manu Morlanes fue amonestado por protestar la acción, y minutos después vio la tarjeta roja por una dura falta sobre Lamine Yamal. Luego, a los 40 minutos, Vedat Muriqi también fue expulsado por un planchazo al rostro de Joan García. Con dos hombres menos, el Mallorca quedó en desventaja numérica y anímica frente a un Barça que parecía tener todo para golear.
Flick, crítico pese al resultado
A pesar del triunfo, Hansi Flick no quedó conforme. En declaraciones posteriores, el técnico alemán se mostró molesto con la actitud de su equipo: “No me ha gustado el partido. Tras el 2 a 0 y dos rojas, creo que el equipo jugó al 50 por ciento”. El entrenador enfatizó que la falta de intensidad no es tolerable, incluso ante rivales con inferioridad numérica.
Una exigencia clara del técnico
En conferencia de prensa, Flick amplió su análisis. “No me gusta que se relajen. Contra nueve hombres tenemos que jugar más rápido, más intenso. Hay que controlar el balón, generar más ocasiones y no bajar el ritmo. Jugamos al 50 o 60 por ciento y eso no es aceptable”, aseguró. La crítica fue directa, apuntando a mantener la exigencia máxima desde el arranque de la temporada.
La jugada que encendió la polémica
Sobre la acción que derivó en el segundo gol, Flick explicó que sus jugadores solo deben detenerse si el árbitro lo indica: “Es una decisión arbitral y hay que aceptarla. Le digo al equipo que juegue hasta que el árbitro pare el partido”. Aunque reconoció que, desde la perspectiva del Mallorca, la jugada es cuestionable, dejó en claro que no hubo intención de aprovecharse.
¿Raphinha debió ser expulsado?
Otro punto de discusión fue la entrada de Raphinha a los 7 minutos del segundo tiempo. El brasileño se lanzó con los dos pies hacia adelante sobre la pierna de apoyo de Mate Morey. Aunque muchos analistas consideraron que era acción de tarjeta roja, el árbitro solo le mostró la amarilla. La jugada se suma a las controversias que marcaron un debut de temporada con más ruido fuera del marcador que dentro de él.







