Miami, Florida. — La selección de Venezuela escribió una página dorada en su historia deportiva al proclamarse campeona del Clásico Mundial de Béisbol 2026, tras vencer 3-2 a Estados Unidos en un emocionante duelo disputado en el LoanDepot Park.
El equipo dirigido por Omar López logró la victoria en la novena entrada gracias a un oportuno doble de Eugenio Suárez, que impulsó la carrera definitiva y desató la celebración vinotinto.
El encuentro estuvo cargado de dramatismo. Bryce Harper había empatado el marcador con un cuadrangular, manteniendo con vida a la novena estadounidense hasta el cierre del compromiso.
Venezuela abrió el marcador en la tercera entrada con un elevado de sacrificio de Maikel García, que permitió anotar a Salvador Pérez. Más adelante, Wilyer Abreu amplió la ventaja con un cuadrangular, consolidando la ofensiva sudamericana.
El dirigente Omar López pudo festejar nuevamente luego de quedar campeón en la liga invernal de Puerto Rico con los Cangrejeros de Santurce el pasado enero. Venezuela terminó con récord de 6-1 luego de perder contra los dominicanos en el cierre del Grupo D en Miami.
Para Estados Unidos, en su tercera final consecutiva, fue una nueva decepcionante conclusión luego de reunir a sus mejores estrellas de las Grandes Ligas como Aaron Judge (capitán del equipo), Bryce Harper, Bobby Witt Jr., Kyle Schwarber, Cal Raleigh, Gunnar Henderson, Paul Skenes, Tarik Skubal, Logan Webb, y Mason Miller.
Los nortamericanos fueron limitados a dos hits hasta la octava entrada cuando Harper, estrella de los Phillies de Filadelfia, desapareció la pelota al jardín central con uno abordo para igualar el pizarrón.
Venezuela se había puesto al frente con bombo de sacrificio de Maikel García en el tercer episodio y jonrón solitario de Wilyer Abreu en la quinta.
En la alta de la novena, Luis Arráez recibó boleto gratis para prepararle el escenario a Súarez con su dobleta impulsador.
En la lomita, Eduardo Rodríguez tuvo una sólida apertura, silenciando a la ofensiva rival durante más de cuatro entradas. El relevo hizo su trabajo y mantuvo el juego al alcance hasta el momento decisivo.
Pero el verdadero final quedó reservado para el noveno inning.
El estadio entero en silencio. La historia en juego.
Primer bateador… lanzamiento potente…
¡Strike tres! El primero cae.
Segundo turno… swing al vacío…
¡Ponche! Dos outs.
Último bateador de Estados Unidos. Todo o nada.
Seña, preparación… el pitcheo final corta el aire… y dos aut y tersero ponche
¡STRIKE TRES CANTADO!
El cerrador Daniel Palencia levanta los brazos. Sus compañeros corren hacia el montículo. El estadio estalla.
Venezuela es campeona del mundo por primera vez.
Una noche inolvidable. Una hazaña histórica. Un título que ya pertenece a la eternidad.







