A continuación todo lo que necesitas saber sobre el caso que causa conmoción en EEUU
El 22 de agosto, Iryna Zarutska, una refugiada ucraniana de 23 años, fue apuñalada mortalmente por Decarlos Brown Jr. —sin aparente advertencia ni provocación— mientras viajaba en un tren en Charlotte, Carolina del Norte. El viernes pasado se difundió un video del ataque y la muerte de Zarutska se ha convertido en el nuevo foco de un debate nacional sobre si las ciudades están abordando adecuadamente el crimen violento, las enfermedades mentales y la seguridad en el transporte público.
“Carolina del Norte, y todos los estados, necesitan LEY Y ORDEN, y solo los republicanos lo pueden hacer cumplir”, dijo el presidente Donald Trump el lunes en Truth Social, describiendo a Brown como un “delincuente profesional”.
Al mismo tiempo, la familia de Brown destacó su historial de alucinaciones, paranoia y esquizofrenia, y especuló que pudo haber atacado a Zarutska porque pensó que ella estaba leyendo su mente.
“Una persona que escucha voces en su cabeza y cree que el mundo está en su contra, se va a quebrar”, dijo su madre a CNN. “Y creo que esa noche él se quebró”.
A continuación todo lo que hay que saber sobre el caso y las reacciones:
¿Qué pasó en el tren?
Las imágenes de CCTV muestran que Zarutska abordó el tren Lynx Blue Line en la noche del sábado en la estación Scaleybark, a pocos kilómetros del centro de Charlotte, en el animado vecindario de South End. Zarutska llevaba su cabello rubio escondido bajo una gorra de la pizzería Zeppedie’s, el restaurante cercano donde trabajaba, y vestía también una camiseta negra con el logo del local. Se sentó sola y comenzó a revisar su teléfono con audífonos puestos.
Brown, de 34 años, estaba sentado detrás de ella.
Cuatro minutos después, un inquieto Brown sacó lo que parecía ser una navaja del bolsillo de su sudadera roja con capucha y, tras una breve pausa, se levantó de golpe y lanzó el brazo por encima del asiento de Zarutska.
De acuerdo con los reportes, Brown apuñaló a Zarutska tres veces, al menos una de ellas en el cuello. Luego caminó por al lado de ella, mientras la joven intentaba cubrirse el rostro con las manos. Segundos después, ella se desplomó en el suelo.
Zarutska murió en el tren a causa de sus heridas, mientras otros pasajeros se arrodillaban para intentar ayudarla. El Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg acusó a Brown de asesinato en primer grado.
El Sistema de Tránsito del Área de Charlotte (CATS) confirmó que en el vagón donde ocurrió el ataque no había personal de seguridad y que Brown no tenía boleto para viajar.
Lo que sabemos de Zarutska
Zarutska nació el 22 de mayo de 2002 en Kiev, Ucrania. Se graduó en arte y restauración en el Synergy College de Kiev. Seis meses después de la invasión rusa en 2022, huyó de Ucrania junto a su madre, su hermana y su hermano. Un amigo de la familia contó a WCNC que ella ya no soportaba vivir sin saber “si ibas a vivir o ibas a poder respirar al día siguiente”
Zarutska se estableció en Charlotte, donde estudió en el Rowan-Cabarrus Community College con la esperanza de convertirse en asistente veterinaria.
Según su obituario, “amaba la escultura y diseñar ropa única y ecléctica”; era “una persona hogareña de corazón, feliz cuando estaba rodeada de familiares y seres queridos”; y tenía la capacidad de “dormir durante larguísimos periodos, algo que [su madre] llamaba cariñosamente un ‘don de artista’”.
El martes, la familia de Zarutska difundió un comunicado en el que aseguró estar “comprometida a garantizar que esto nunca vuelva a ocurrir” mediante un “cambio sistémico”.
“Iryna vino aquí en busca de paz y seguridad, y en cambio le arrebataron la vida de la forma más horrenda”, señala el comunicado. “La familia exige una investigación completa sobre las circunstancias que llevaron a la muerte de Iryna, incluidas las fallas en los protocolos de seguridad y en el sistema de transporte público”.
Lo que sabemos de Brown
Brown había sido arrestado previamente 14 veces y condenado por hurto, allanamiento y robo con arma peligrosa. Pasó más de cinco años en prisión por el cargo de robo.
Según su hermana, después de salir en libertad en 2020 “ya no parecía ser él mismo”.
“Empezó a decir cosas extrañas”, relató su madre a la televisora WSOC de Charlotte. “Decía que no estaba en su cuerpo”.
De repente, Brown tenía dificultades para mantener conversaciones simples, contó su hermana a CNN. No podía conservar un empleo y, en ocasiones, se tornaba agresivo: incluso llegó a morderla en 2022 y a arrancar las bisagras de una puerta. Su hermana decidió no presentar cargos porque “sabía que estaba luchando contra algo”.
En su lugar, la familia intentó conseguir ayuda para sus problemas de salud mental, pero los intentos fracasaron. La madre de Brown dijo a WSOC que, después de que su hijo se volvió agresivo, obtuvo una orden judicial para internarlo de manera involuntaria. Brown fue monitoreado durante dos semanas y diagnosticado con esquizofrenia. Sin embargo, ella no pudo ingresarlo en una institución por un período más prolongado porque no era su tutora legal. Con el tiempo, su comportamiento se volvió tan violento y errático que no le quedó más remedio que echarlo de su casa.
En enero, Brown pidió a la policía de Charlotte que investigara un ‘material’ que, según él, controlaba cuándo comía, caminaba y hablaba, de acuerdo con documentos judiciales. Los agentes le respondieron que el problema era “médico” y que no había nada más que pudieran hacer. Molesto, Brown llamó al 911 desde un centro de salud local.
La policía acusó entonces a Brown de uso indebido del 911, un delito menor de clase 1.
Fue liberado tras comprometerse por escrito a presentarse en su próxima audiencia, según los registros judiciales. Pero en julio, su defensor público presentó una moción cuestionando la capacidad de Brown para colaborar en su propia defensa. El juez ordenó una evaluación psicológica.
Mientras tanto, Brown vivía en las calles. Días antes del apuñalamiento, se presentó en casa de su madre, informó CNN. Le pidió quedarse a dormir. A la mañana siguiente, su madre lo llevó a un refugio a pocos kilómetros de la estación Scaleybark. Lo abrazó, le dijo que lo amaba y luego se dirigió a la iglesia.
En una grabación de una llamada telefónica del 28 de agosto entre Brown y su hermana, compartida con el Daily Mail, se escucha a Brown decirle que fue “el material en su cuerpo” lo que mató a Zarutska.
“Me lastimé la mano al apuñalarla. Ni siquiera conozco a la señora. Nunca le dije ni una palabra a esa señora. Da miedo, ¿no? ¿Por qué alguien apuñalaría a otra persona sin motivo?”, habría dicho en la llamada. “Él no estaba en sus cabales”, comentó su hermana. “No era seguro para la sociedad. Sabemos lo que ha enfrentado en los últimos tres años. Y ahora una mujer inocente está muerta”.
“De todas las personas, ¿por qué ella?”, le respondió su hermana. “Ella es de Ucrania, es de Rusia, y ellos tenían una guerra contra Estados Unidos, así que solo trato de entender, de todas las personas, ¿por qué ella?”.
“Se desquitaron con ella, eso fue lo que pasó”, contestó Brown. “Quien estuviera manipulando los materiales, se desquitó con ella. Eso es todo. Ahora realmente tienen que investigar a qué estuvo expuesto mi cuerpo… Ahora deben investigar quién estuvo detrás de lo que pasó”.
La hermana de Brown dijo al Daily Mail que su hermano era de alto riesgo y que no debió haber estado en libertad para viajar en el tren esa noche.
“Él no estaba en sus cabales”, dijo. “No era seguro para la sociedad. Sabemos por lo que ha pasado en los últimos tres años. Y ahora una mujer inocente está muerta”.
¿Qué sigue?
A inicios de esta semana, la Fiscalía Federal del Distrito Oeste de Carolina del Norte acusó a Brown de causar la muerte en un sistema de transporte masivo, un cargo que puede conllevar cadena perpetua o la pena de muerte. Las autoridades señalaron que podrían presentarse cargos adicionales conforme avance la investigación.
El proceso federal se desarrollará en paralelo al caso estatal, que acusa a Brown de asesinato en primer grado.
“El ANIMAL que mató con tanta violencia a la hermosa joven ucraniana que vino a Estados Unidos en busca de paz y seguridad, debe recibir un juicio ‘rápido’ (¡no hay duda!) y solo se le debe aplicar la PENA DE MUERTE. ¡¡¡No hay otra opción!!!”, escribió el presidente Donald Trump en Truth Social.
“He instruido a mis abogados para que procesen federalmente a Decarlos Brown Jr., un reincidente violento con historial de delitos graves, por asesinato”, dijo en un comunicado la fiscal general Pam Bondi. “Buscaremos la pena máxima por este crimen imperdonable, y él nunca más volverá a ver la luz del día como un hombre libre”.
Mientras miles de tropas de la Guardia Nacional patrullan las calles de Washington D.C., en contra de la oposición de autoridades y residentes locales, Trump y sus aliados han citado el asesinato de Zarutska como justificación para intensificar las medidas federales contra el crimen, en particular en ciudades gobernadas por demócratas.
En declaraciones a Fox News, el secretario de Transporte, Sean Duffy, coincidió con Trump en que la culpa de la violencia recae en “gente malvada”, pero agregó que “también son malvados los políticos”.
“Este monstruo tenía un historial más largo que un recibo de CVS, incluyendo prisión por robo con arma peligrosa, allanamiento y hurto”, escribió Duffy en X el domingo. “Al no castigarlo adecuadamente, Charlotte falló a Iryna Zarutska y a los habitantes de Carolina del Norte”.
En su comunicado del martes, la familia de Zarutska afirmó que su “prioridad inmediata es garantizar que el responsable del asesinato de Iryna sea llevado ante la justicia y permanezca tras las rejas”. Pero también señalaron un “fracaso sistémico” a nivel local, incluidas la “ausencia de presencia de seguridad visible o efectiva en la línea de tren.







