Tensión en Chihuahua: señalamientos de rupturas, ambiciones y traiciones dentro del PAN Eduardo arredondo
Chihuahua, Chih. — En medio del proceso interno rumbo a la elección estatal, fuentes del panismo local dan cuenta de una profunda fractura política entre el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, y la gobernadora María Eugenia Campos Galván, conflicto que en las últimas semanas ha escalado al terreno público y ha generado preocupación entre la militancia.
De acuerdo con voces cercanas a ambos equipos, el distanciamiento habría surgido por presuntas ambiciones adelantadas en torno a la sucesión gubernamental, lo que —según estas versiones— ha derivado en desencuentros, reclamos y acusaciones de deslealtad dentro del grupo político que llevó a ambos al poder.
Un historial de alianzas rotas
Versiones dentro del PAN señalan que la trayectoria de Bonilla estuvo marcada inicialmente por el apoyo de Roberto Lara Rocha, quien lo habría impulsado en sus primeros cargos dentro de Conagua y posteriormente en un despacho privado. Sin embargo, militantes afirman que años más tarde la relación se fracturó cuando Bonilla buscó la candidatura a la alcaldía de 2021, compitiendo directamente contra Lara y obteniendo la nominación interna en medio de acusaciones de operación política desde la dirigencia nacional.
Los señalamientos dentro del panismo apuntan a que aquella ruptura sería la primera de varias tensiones alrededor del actual alcalde.
La nueva ruptura: Bonilla vs. Campos
Ahora, la relación entre Bonilla y la gobernadora Campos también se ha deteriorado, según múltiples actores políticos locales. De acuerdo con estas versiones, Campos habría interpretado acciones recientes de Bonilla —como eventos públicos, caravanas políticas y posicionamientos mediáticos— como una falta de respeto a los tiempos electorales y a su propia autoridad como figura estatal.
El episodio más reciente habría ocurrido durante un acto público, donde Bonilla, al responder a los reclamos por adelantar actividades de carácter proselitista, pidió “unión” y advirtió sobre la necesidad de “no dividir al panismo”, comentario que aliados de Campos interpretaron como un reproche directo a la mandataria.
El panismo, en alerta
Dentro del PAN preocupa que el conflicto escale y termine por debilitar al partido rumbo a la contienda de 2027. Algunos liderazgos consultados señalan que la figura del alcalde se ha fortalecido mediáticamente, mientras otros sostienen que se trata de una estrategia “imprudente” que podría poner en riesgo la unidad.
El futuro político de ambos permanecerá en la mira durante los próximos meses, mientras el panismo local intenta contener las fracturas y definir reglas internas para la sucesión.







