Simulacro electoral: cuestionamientos y opacidad en la elección de cargos judiciales Eduardo aredondo
Solo faltaba legitimar los cargos con el simulacro de elección; no se le puede llamar de otra manera.
Es inaudito que algunos medios digitales de comunicación ya estén proclamando ganadores para cargos judiciales, cuando ni siquiera ha comenzado el conteo oficial de votos por parte del Instituto Estatal Electoral (IEE) ni del Instituto Nacional Electoral (INE).
Lo más preocupante es que muchos ciudadanos no contaban con información suficiente sobre el proceso. A quienes no acudieron a votar, cabe aclararles que en esta elección no hubo representantes de casilla, los votos no se contaron, y en algunos distritos judiciales se entregaron hasta 11 boletas, como en el caso de Ciudad Juárez. En Chihuahua capital, los ciudadanos debieron llenar 13 boletas en total: seis federales y siete locales. De estas, una papeleta incluía dos cargos distintos: Tribunal Familiar y Tribunal de Disciplina.
Durante un recorrido por diversas casillas se observó un flujo de aproximadamente 16 personas por hora. La mayoría de las casillas abrieron alrededor de las 9:00 de la mañana. El promedio de votación emitida fue de 120 sufragios por casilla, una cifra baja. Además, se detectó un alto número de votos anulados, principalmente en la elección federal.
En las casillas se encontraban entre cuatro y cinco observadores, quienes registraban a los votantes por apellido. El tiempo promedio por persona fue de cuatro minutos, por lo que se estima un promedio de 140 votos por casilla.
A las 18:00 horas, con el cierre oficial, se inició el proceso de organización. Se tardó entre las 18:30 y las 21:30 —casi tres horas— en separar las boletas y contabilizar cuántas correspondían a cada cargo. Para las 22:00 horas, los paquetes se dirigieron a los centros de cómputo estatal y federal. El conteo formal inicia este lunes, y se cuenta con un plazo de diez días para dar resultados oficiales.
En este contexto, resulta inverosímil que ya se estén difundiendo nombres de quienes supuestamente integrarán el nuevo Poder Judicial. No hubo encuestas de salida, ni conteo preliminar, por lo que es válida la sospecha de que el proceso electoral fue una mera simulación, una sombra de lo que debería ser un ejercicio democrático real,







