Reyes Venegas una vida en la música; fallece y acusan de negligencia médica
Eduardo Arredondo Delgado
Como artista, Reyes Venegas Quintana quiso la perfección y dejar un mundo mejor, quizás por eso su dedicación e irrefrenable constancia a la música.
Se esforzó siempre, primero como flautista y después como director de orquesta y productor de musicales significativos como el de Queen, Metallica y Pink Floyd, cuyas puestas en escena agotaron localidades en Chihuahua y otros puntos del país.
En ese tenor, Reyes Venegas tenía planes de montar otro musical, pero lamentaba una y otra vez no hubiese las condiciones para hacerlo, primero por los altos costos de un montaje con la calidad esperada y por los pocos apoyos de la iniciativa privada y autoridades culturales.
Reyes Venegas, también director de orquesta del Colegio de Bachilleres ya tenía contemplado algunos conciertos en el estado, pero el destino tenía otros planes. Una abrupta circunstancia en su salud interrumpió su camino, presumiblemente por mala praxis o negligencia médica, cuya situación será investigada hasta llegar a las últimas consecuencias.
Dejó de luchar hasta la madrugada de este 5 de junio en el sanatorio Palmore.
Reyes Venegas tomó clases en el Conservatorio de Música de París (2001) con el afamado flautista Jean Pierre Rampal-considerado uno de los tres grandes flautistas de la historia- y desde muy joven destacó, teniendo la oportunidad de crecer profesionalmente combinando la música con la academia. Pudo más la música que ser Contador Público, pero en su último tramo de vida concretó una maestría de docencia por la URN (Universidad Regional del Norte) y más bien esto fue requiso por la curiosidad del conocimiento.
Formó el inolvidable Quinteto Clásico que hizo historia, comenzando el siglo XXI. Fue una agrupación muy ecléctica. Lo mismo homenajeaban a la música
mexicana que la música clásica y esa fue una de las características para que pudieran sobresalir
Reyes Venegas nació el 10 de diciembre de 1973 y después de una larga experiencia en los escenarios buscó ser considerado candidato natural al Instituto Chihuahuense de la Cultura, luego de sendos fracasos de dirigentes ignorantes en la materia y esa razón principal lo movió para cambiar la brújula cultural que sigue permaneciendo postrada en la ignominia como una “normalidad” cotidiana.
Tras cambios en la OFECH (Orquesta Filarmónica del estado de Chihuahua) Reyes Venegas se entrevistó con la entonces directora del Ichicult, Águeda Lozano para ser él el natural relevo de director, pero no llegó a ningún acuerdo.
Reyes Venegas también luchó por mejorar las condiciones de los músicos y artistas. Un buen día se presentó en el Teatro de la Ciudad y amagó a las autoridades con cerrar las calles y el teatro mismo, si no cambiaban de actitud profesional, porque en palabras del productor no tenían las atribuciones ni el material para cobrar rangos superiores de un teatro casi obsoleto.

Sus últimos días los vivió al máximo siendo el director de orquesta del Colegio de Bachilleres y atendiendo una vida familiar en su esplendor.
Había hecho, Reyes Venegas un viaje a Guadalajara con su hijo mayor, Reyes para un concurso de idiomas.
Le sobreviven, su mamá, hermano, esposa y tres hijos.







