Adriana C. Arellano
Han pasado cinco años desde que la industria del espectáculo despedía a una de sus grandes estrellas. Raffaella Carrà fallecía el 5 julio de 2021 y dejaba con nosotros un innegable legado sobre los escenarios y frente a las cámaras que sigue vivo incluso cinco décadas después de que comenzara su aventura en la industria. La intérprete italiana era una apasionada del show business, y disfrutaba de él casi tanto como de nuestro país —tal y como subrayaba en cada ocasión que podía—. Tanto es así que uno de los teatros más importantes de Madrid, el Capitol, ha homenajeado a la cantante y actriz con el musical Bailo Bailo; una entrega que ha descubierto la noticia de que la que cantaba sobre el amor y el sur tenía un hijo adoptivo.
Así lo indica la orden judicial emitida desde Roma el pasado 6 de febrero —tal y como indica el diario italiano Corrierre della Sera—, que subrayaba que Gian Luca Pelloni Bulzoni es el heredero legítimo del patrimonio de Raffaella Carrà y, por ende, de sus derechos de imagen y de autor de todas y cada una de las obras de la intérprete. Gian Luca, de 60 años, dirige (y es propietario) de la editorial Arcoiris Edizioni Musicali, y anteriormente ejerció como secretario personal y representante de la artista. Una relación que, como indican estos documentos, traspasó lo profesional y forjaron un estrecho vínculo, convirtiéndose en familia.
Una sorprendente noticia ya que, a pesar de ser una de las figuras mediáticas más imponentes de la historia televisiva y musical internacional, Raffaella era increíblemente celosa de su intimidad y apenas se sabían datos de su vida privada. Sin embargo, si llegó a desvelar que estaba increíblemente unida a sus dos sobrinos, Matteo y Federica Pelloni —hijos de su hermano, quien falleció a sus 56 años—.
Lo que dice la orden judicial
Volviendo al musical Bailo Bailo —que la productora DreamCatcher estrenó en 2023 y donde se recogían los mejores éxitos de Raffaella—, tal y como recoge el periódico mencionado, Gian Luca habría solicitado una orden judicial contra su “producción, distribución, publicidad y representación, en cualquier forma y por cualquier medio”, debido a la falta de consentimiento por su parte.
Una solicitud que presentó ante el Tribunal de Roma en calidad de heredero y que, tal y como indica la orden judicial, “el recurrente declaró ser hijo adoptivo y único heredero legítimo de la reconocida artista”.
Por ende, Gian Luca es “titular de los derechos sobre su imagen, voz y nombre (tanto reales como artísticos)”, se lee, “así como de los datos e información sobre su vida personal y profesional”. Además, el empresario es también es acreditado de “los derechos morales y los derechos de uso de las obras intelectuales de la artista”.
Una grave ofensa
Según recoge la orden judicial, Gian Luca habría encontrado humillante una situación en lo referente al musical. Las entradas del espectáculo incluían “un obsequio para el comprador consistente en patatas fritas y Coca Cola”, una “circunstancia que habría ofendido gravemente la memoria de su madre”.
El punto de vista de la jueza
Una medida cautelar que la jueza encargada del caso, Laura Centofanti —que ejerce en el Tribunal Municipal de Roma—, ha denegado. La magistrada ha alegado que, hasta la actualidad, se han realizado 36 entregas del mencionado musical, apuntando que está basado en el filme Explota Explota, de Nacho Álvarez.
Además, la jueza ha subrayado que no hay previstas más funciones, por lo que si Gian Luca estuviera interesado en obtener una indemnización, tendría que interponer acciones legales en el procedimiento principal. Sin embargo, los autos judiciales parecen indicar que este habría conocido desde hace tiempo la gira teatral posterior al estreno, apuntando que, incluso, podría haber firmado algunos acuerdos.







