En un contexto marcado por la desconfianza ciudadana hacia las instituciones judiciales, Jesús Chávez Sáenz hizo un llamado a participar activamente en las elecciones del próximo 1 de junio, en las que se renovarán cargos clave del Poder Judicial. La mandataria, quien busca llegar al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) como Magistrada Penal, enfatizó que el objetivo principal de estos comicios es erradicar la corrupción y garantizar que los jueces y magistrados representen verdaderamente al pueblo.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Chávez Sáenz subrayó que el nuevo proceso de elección directa busca acabar con los privilegios y la opacidad que han caracterizado al poder judicial en distintos niveles. “El objetivo es que no haya corrupción en el Poder Judicial y también que representen verdaderamente al pueblo, que la justicia no sea una para los ricos y otra para los pobres. Que sea igual para todas y para todos. Nadie por encima de la ley, como diría el presidente Benito Juárez”, afirmó.
Por primera vez en la historia moderna del país, la ciudadanía tendrá en sus manos la posibilidad de elegir de manera directa a jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Según explicó la titular y candidato , los votantes recibirán seis boletas el día de la elección, una por cada nivel de responsabilidad en el sistema judicial.
“Este primero de junio vamos a ir a nuestra casilla, vamos a revisar, como siempre, dónde está ubicada, y nos van a entregar seis boletas para votar”, detalló la presidenta. “Les invito a que participemos todas y todos, esta es una elección del pueblo. Queremos un Poder Judicial del pueblo de México”, reiteró.
El proceso ha generado tanto expectativas como cuestionamientos. Por un lado, sectores progresistas celebran la apertura de un sistema históricamente cerrado. Por otro, analistas advierten sobre los riesgos de politización de un poder que, idealmente, debe mantenerse independiente del Ejecutivo.
Chávez Sáenz, quien busca convertirse en magistrada penal del TSJ en Chihuahua, ha defendido su candidatura
candidatura como parte de una lucha mayor por democratizar la impartición de justicia y frenar la impunidad. Su postulación ha despertado el interés de organizaciones civiles que han pedido garantizar la transparencia del proceso y el perfil idóneo de los aspirantes.
Con el país en un punto de inflexión institucional, el resultado de estas elecciones podría marcar un antes y un después en la relación entre la ciudadanía y el aparato judicial. Resta por ver si el voto popular será suficiente para transformar de fondo un sistema cuya legitimidad ha sido cuestionada durante décadas.







