Miriam Núñez Del Bosque
Margot Robbie está promocionando Cumbres Borrascosas y con cada aparición está encarnando a Catherine Earnshaw en el siglo XXI. La nueva adaptación de la novela de Emily Brontë de 1847, dirigida por Emerald Fennell y protagonizada junto a Jacob Elordi, se estrena el 13 de febrero, y su gira se ha convertido en una lección magistral de lo que hoy conocemos como method dressing. La última prueba de ello tuvo lugar en Londres, durante un coloquio y proyección en el hotel Claridge’s, donde la actriz apareció con un look tan histórico que literalmente es más antiguo que ella misma: un conjunto de Vivienne Westwood de la colección otoño 1988.
El look vintage de 1988 que supera a Margot Robbie en edad
Para la ocasión, la actriz optó por un dos piezas compuesto por una falda mini acolchada de cuero y un bustier a juego, ambos pertenecientes a la colección Time Machine de Vivienne Westwood. La pieza fue adquirida en Nordic Poetry, una tienda vintage del este de Londres convertida en santuario para coleccionistas y celebridades, frecuentada por nombres como Alex Consani, Charli XCX, Zara Larsson o Lily Allen.
La mini-crini de cuero es una de las siluetas más radicales de la diseñadora británica, una reinterpretación punk del crinolín victoriano, y data de 1988, lo que la convierte en una pieza histórica que supera en edad a la actriz australiana de 35 años. El conjunto reinterpretaba la estética de Catherine Earnshaw con un giro contemporáneo, combinando romanticismo oscuro y provocación punk, dos obsesiones centrales en el universo de Westwood.
Los zapatos Barbie-coded
En los pies, Margot Robbie llevó un par de zapatos de tacón de Christian Louboutin personalizados, inspirados en el modelo de otoño-invierno 2014 con silueta espinada y plataforma sin tacón. Aunque más agresivos en diseño, evocaban la estética hiperarqueada y fantasiosa de la era Barbie, creando un contraste entre la delicadeza victoriana y el fetichismo futurista del calzado de autor.
Otros looks históricos: de Emily Brontë a Elizabeth Taylor
Este look llega tras una sucesión de referencias cargadas de historia. En la premiere de Londres, Robbie lució una réplica de una pulsera confeccionada con el cabello de Emily Brontë, junto a un vestido nude corsetado de Dilara Findikoglu, decorado con trenzados ornamentales.
En Los Ángeles, apostó por un diseño custom de Schiaparelli de la colección couture primavera 2026, con bodice con cordones y falda de pétalos en degradado ónix y rojo escarlata, acompañado de un collar romántico que perteneció a Elizabeth Taylor. En un photocall londinense, sorprendió con un look de John Galliano de la colección primavera 1992, descrito como “si Penny Lane conociera a la emperatriz Josefina”.
Cumbres Borrascosas: un vestuario fuera del tiempo
La película, dirigida por Emerald Fennell, no busca una reconstrucción histórica estricta. La diseñadora de vestuario Jacqueline Durran explicó que el enfoque fue deliberadamente híbrido: referencias isabelinas, georgianas y victorianas se mezclan con moda contemporánea y representaciones cinematográficas del siglo XX. El objetivo era destilarlo todo en una visión estilizada, algo que se ha trasladado casi sin fisuras al armario promocional de la actriz.
Catherine Earnshaw, un personaje literario fuera del tiempo, encuentra así una traducción estética en la alfombra roja.
Qué es el method dressing y por qué importa
El término method dressing, acuñado por el periodista André Wheeler, describe el uso de la moda como extensión del universo narrativo de una obra antes de su estreno. Aunque hoy parece omnipresente, uno de los primeros ejemplos data de 1992, cuando Geena Davis apareció en el estreno de A League of Their Own con un vestido decorado con costuras de béisbol.
Desde entonces, figuras como Zendaya, Jenna Ortega, Anya Taylor-Joy o Michelle Yeoh han utilizado la moda como una herramienta narrativa, literal o simbólica, para sugerir los mundos que habitan en pantalla. En un contexto de alfombras rojas cada vez más orquestadas, cada look se convierte en un titular potencial.
De Barbie a Brontë: la actriz que entiende el juego
Si Barbie fue una celebración pop calibrada al milímetro, Cumbres Borrascosas representa su reverso: oscuro, literario y obsesivo. En manos del estilista Andrew Mukamal, historiador de formación, la moda se convierte en una extensión del guion. Mukamal visitó el set, trabajó junto a Durran y construyó una narrativa visual que conecta ficción, historia y archivo.
Con la película a punto de estrenarse, todo indica que veremos más capítulos de esta estrategia estética, donde cada vestido, cada joya y cada referencia histórica funciona como una pista más del universo emocional de Catherine Earnshaw.







