La princesa Michael de Kent (81 años), postrada en la cama tras sufrir un derrame cerebral
La mujer del príncipe Michael de Kent, de 81 años, se encuentra postrada en la cama tras sufrir un derrame cerebral, según publica el Daily Mail. La prensa británica se ha hecho eco de la información, aunque por ahora no existe confirmación oficial ni por parte del Palacio de Buckingham ni del Palacio de Kensington. El estado de Marie Christine von Reibnitz, según informan medios del país, es muy delicado.
Marie Christine, nacida en 1945, está casada desde 1978 con el príncipe Michael de Kent, primo hermano de la difunta reina Isabel II. Aunque no forma parte de los miembros activos de la familia real que desempeñan funciones oficiales, es una figura habitual en actos sociales y culturales y participa junto a su esposo en eventos destacados de la Casa Real, como el Trooping the Colour. Además, es autora de varios libros y conferenciante. La pareja reside desde hace décadas en un apartamento del Palacio de Kensington.
El Daily Mail asegura que la princesa habría sufrido un derrame cerebral y que su estado es delicado. El medio cita a una fuente cercana que afirma: “Su Alteza Real sufrió un derrame cerebral”,y añade que“lamentablemente, ahora está postrada en cama”. No se han ofrecido detalles sobre el tipo de derrame, el tratamiento que recibe ni su evolución. HELLO! contactó con el representante de la princesa, quien respondió: “Agradecemos la preocupación mostrada, pero no comentamos asuntos médicos privados”.
La princesa Michael de Kent ha atravesado varios problemas de salud en los últimos años. En diciembre de 2024 sufrió una caída en las escaleras de su residencia de Kensington que le dejó ambas muñecas inmovilizadas. Aun así, acudió al almuerzo prenavideño del rey Carlos III en el Palacio de Buckingham, donde su presencia llamó la atención precisamente por las férulas que llevaba en ambas manos.
Este accidente se produjo meses después de una tragedia que afectó de lleno a su familia: la muerte de su yerno, Thomas Kingston, esposo de su hija Lady Gabriella Windsor. Kingston, financiero británico, fue hallado sin vida por los servicios de emergencia en Gloucestershire en febrero de 2024. La princesa declaró entonces que no había señales de que él estuviera atravesando dificultades: “Tom era un hombre encantador, muy amable y atento. Eran muy felices juntos”. La pérdida supuso un duro impacto para la familia y llegó en un momento en el que la princesa ya arrastraba problemas físicos y un notable desgaste emocional.
Mientras la prensa británica informaba del delicado estado de salud de su esposa, el príncipe Michael de Kent, de 83 años, continuó con su agenda pública. El viernes viajó a Birmingham para asistir a la inauguración de Crufts, la mayor exposición canina del mundo. El Royal Kennel Club celebró su presencia en un mensaje publicado en Instagram: “El Royal Kennel Club tuvo el honor de recibir hoy a Su Alteza Real el Príncipe Michael de Kent en Crufts. La visita de Su Alteza Real fue una ocasión especial, que reconoció la dedicación y la experiencia que sustentan el deporte canino, así como el compromiso continuo con la salud, el bienestar y la tenencia responsable de los perros”.
A pesar de la repercusión mediática de la noticia, ni Buckingham ni Kensington han emitido un comunicado sobre el estado de la princesa. La falta de confirmación oficial no es inusual en miembros no activos de la familia real, cuya vida privada suele mantenerse con mayor discreción. Sin embargo, la preocupación es notable debido a la edad de la princesa, sus antecedentes médicos recientes y la gravedad del diagnóstico publicado por la prensa.







