Ciudad Juárez, Chihuahua — Carlos Ortiz, actual representante de la gobernadora de Chihuahua en Ciudad Juárez, ha causado revuelo tras sus recientes declaraciones sobre la falta de inversión y atención en la ciudad, un diagnóstico que, según él, refleja la realidad de esta frontera. En sus palabras, la ciudad enfrenta serias carencias en infraestructura, como es el caso del Centro Cultural Paso del Norte, el Parque Central y el sistema de salud, entre otros. Sin embargo, lo que más ha indignado a los juarenses no es la descripción de la problemática, sino la tardanza en reconocerla.
A casi cinco años del gobierno de Maru Campos, del Partido Acción Nacional (PAN), la falta de atención a esta importante ciudad fronteriza ha sido evidente. En su intervención, Ortiz afirmó que el gobierno estatal “debería haber hecho mucho más” por Juárez, al mismo tiempo que lamentó el estado de abandono de varios espacios culturales y públicos, los cuales se encuentran deteriorados y sin los recursos necesarios para su rehabilitación.
La crisis en el Centro Cultural Paso del Norte
Uno de los ejemplos más críticos señalados por Ortiz es el Centro Cultural Paso del Norte, que actualmente sufre de fallas en su sistema eléctrico, la ausencia de aire acondicionado y calefacción, y el deterioro de sus instalaciones. Este centro, que debería ser un emblema cultural de la región, se encuentra en condiciones precarias después de años de inacción.
El contraste con otras ciudades de Chihuahua, como la misma Chihuahua capital y municipios más pequeños como Cuauhtémoc, es evidente. Mientras en estos lugares se han hecho inversiones en infraestructura de alto perfil, como centros de convenciones y proyectos de entretenimiento, Juárez parece ser una ciudad marginada de este tipo de proyectos.
¿Dónde están los políticos juarenses?
El descontento no solo se centra en la falta de acción de la gobernadora Maru Campos, sino también en la actitud de los políticos locales del PAN, como Xóchitl Contreras, diputada juarense. La comunidad ha expresado su frustración por el silencio de estos representantes locales, quienes, a pesar de tener el poder para exigir una mayor atención a la ciudad, han guardado un silencio cómplice durante estos años. El mensaje es claro: los juarenses necesitan respuestas, no promesas vacías.
Un reclamo por la dignidad de Juárez
En sus declaraciones, Ortiz también lanzó un llamado a la reflexión para el PAN estatal, sugiriendo que los juarenses no olvidarán el abandono sufrido durante estos cinco años. En un clima electoral incierto, el sentimiento de desdén por parte de los gobiernos locales podría pasar factura en las próximas elecciones.
“Juárez no necesita discursos vacíos”, señala Ortiz. “Lo que necesita son inversiones reales, respeto y, sobre todo, dignidad”. Para muchos juarenses, la indiferencia del gobierno ante sus necesidades ha sido un recordatorio doloroso de la marginalización que vive la ciudad, a pesar de su importancia económica y cultural para el estado y el país.







