Un nuevo informe del Pentágono sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) ha sacado a la luz cientos de nuevos avistamientos, lo que reaviva el interés público y político sobre el tema. Aunque el documento no ofrece evidencia de actividad extraterrestre, sí incluye casos que continúan desafiando explicaciones convencionales.
La revisión recopila incidentes previamente no documentados, muchos de los cuales fueron atribuídos a globos, aves, drones y satélites confundidos con objetos anómalos. No obstante, algunos informes siguen siendo desconcertantes, como el casi choque entre un avión comercial y un objeto no identificado frente a la costa de Nueva York.
El informe se dio a conocer apenas un día después de que expertos en el fenómeno ovni comparecieran ante la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde legisladores exigieron mayor transparencia por parte del gobierno en relación con estos fenómenos.
Las investigaciones oficiales, lideradas por la oficina creada en 2022 para el análisis de UAP —la All-Domain Anomaly Resolution Office (AARO)— se enfocan principalmente en evaluar posibles amenazas a la seguridad aérea y nacional, dejando de lado el ángulo especulativo o de ciencia ficción que suele rodear al tema.
Pese a la acumulación de reportes, las conclusiones del Pentágono permanecen firmes. “Hasta la fecha, AARO no ha descubierto evidencia de seres, actividad o tecnología extraterrestres”, señala el informe, desestimando una vez más la hipótesis de visitantes de otros mundos.
Aun así, el creciente volumen de avistamientos y el interés de la opinión pública sugieren que el debate sobre los ovnis y su origen continuará vigente en la agenda nacional.







