El actor, quien ha participado en varios debates televisivos en estos días, hizo fuertes declaraciones en antena
Con la detención de Nicolás Maduro tras la operación militar de Estados Unidos en Venezuela esta semana, muchos artistas que trabajan en el medio televisivo han compartido su alegría y bienestar por la salida de quien consideran un dictador.
Pero también, en estos días, se ha dado espacio y voz a un reconocido actor defensor del gobierno venezolano, quien no solo ha denunciado públicamente la intervención de Donald Trump, sino que ha hecho confesiones sorprendentes.
Fernando Carrillo formaba parte de varios debates en programas de Telemundo y también de otras cadenas en diferentes países, señalando como ataque violento el reciente hecho en su país. Eso era de esperar. Lo que pocos imaginaban es que confirmaría su romance pasado con la mujer que hoy está en el punto de mira de todos a nivel mundial
Fue durante una conexión con Chilevisión que definió con detalle como fue su relación sentimental con Delcy Rodriguez, quien fuera vicepresidenta de Venezuela y que acaba de juramentar como presidenta interina con la ausencia de Maduro.
“La conozco muy bien, fue mi pareja y estoy seguro que la traición no vino por allí, nunca en la vida”, dijo ante las acusaciones de que ella era la chivata que había traicionado a su jefe. “(Hemos estado juntos) tres años, la mujer más inteligente. Hoy puedo decir que ha sido el gran amor de mi vida, a esta edad, sabiendo cómo actúa, sabiendo cómo defiende a su familia, a su patria y a sus amigos”, añadió.
Carrillo también participó en el programa En casa con Telemundo donde dejó clara su visión y negó que Venezuela estuviera bajo una dictadura. Una afirmación que no compartieron compatriotas allí presentes como Aleska Génesis, Andy Salandy y la cantante Karina. “Estoy en desacuerdo con todos estos artistas y colegas, veo el panorama totalmente diferente y lamento que ellos estén celebrando el bombardeo de su país”, añadió.
Una afirmación a la que rápidamente Salandy y Karina reaccionaron negando que eso hubiera sido un bombardeo contra el país y sus ciudadanos, sino una operación quirúrgica perfecta y muy bien calculada que ha liberado de su país a un opresor de los derechos humanos más fundamentales.






