– La violencia volvió a sacudir a la sierra de Chihuahua. Entre la tarde del 15 de mayo y la madrugada del 16, tres municipios del estado —Guachochi, Madera y Cuauhtémoc— vivieron episodios de alta tensión provocados por grupos armados, que dejaron una casa baleada, un vehículo incendiado y severos daños a la infraestructura de seguridad del estado.
En Guachochi, un enfrentamiento entre civiles armados se prolongó por más de una hora en la zona urbana. El tiroteo fue registrado en múltiples videos que circularon ampliamente en redes sociales, generando pánico entre los habitantes. El alcalde José Yáñez confirmó que el ataque dejó como saldo una vivienda baleada y un vehículo calcinado. Además, diversas instituciones educativas y laborales suspendieron actividades como medida preventiva, y eventos programados para el fin de semana fueron cancelados.
El fiscal general del estado, César Jáuregui Moreno, declaró que no se reportaron personas heridas ni fallecidas. También indicó que el enfrentamiento fue entre civiles armados, sin confirmar la participación de grupos del crimen organizado.
En respuesta a los hechos, autoridades estatales y federales desplegaron un operativo de seguridad con elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE), la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, tanto en la cabecera municipal como en comunidades aledañas.
Mientras tanto, en el municipio de Madera, en la comunidad de Las Varas, sujetos armados derribaron una estructura que formaba parte del proyecto Plataforma Centinela, el cual contempla el uso de cámaras de videovigilancia de alta tecnología para monitorear zonas conflictivas.
Horas más tarde, en el seccional de Álvaro Obregón, en el municipio de Cuauhtémoc, otros cuatro sujetos armados destruyeron cinco postes inteligentes también pertenecientes a la Plataforma Centinela. Las cámaras lograron captar a los responsables antes de dejar de funcionar.
El vocero de la SSPE, Jorge Armendáriz, aclaró que los daños ocasionados a los equipos de vigilancia no implicarán un costo adicional para el erario, ya que la empresa encargada del proyecto está obligada a reponer las estructuras dañadas.
Las autoridades continúan con los operativos en la región, en medio de un clima de incertidumbre y temor entre la población, que exige soluciones ante la creciente ola de violencia.







