Historia de
La majestuosidad del “Nuevo” Estadio Azteca tiene un precio que está haciendo temblar las finanzas de Emilio Azcárraga . De cara al Mundial 2026, Grupo Ollamani (conglomerado que opera al América y al Coloso de Santa Úrsula) formalizó una línea de crédito con Banorte por la cifra astronómica de 2,100 millones de pesos . Este movimiento financiero, destinado a la modernización del inmueble, ha puesto una pérdida sobre la institución que se extenderá por los próximos 12 años, comprometiendo el flujo de efectivo hasta el 2037.
Sin embargo, el dinero no es el único dolor de cabeza para el mandamás azulcrema. Azcárraga ha expresado abiertamente su escepticismo sobre los tiempos de entrega de la constructora. “Yo no veo que sus fechas sean las fechas”, declaró con contundencia, consciente de que un retraso no solo afectaría la logística del club, sino que pondría en riesgo la sede de partidos inaugurales de la Copa del Mundo, una catástrofe reputacional y económica que el grupo no se puede permitir.
Radiografía de la crisis financiera en el Nido:
Pérdidas operativas: Al cierre del último trimestre de 2025, el grupo reportó pérdidas de 17.9 millones de pesos , un contraste brutal frente a las utilidades de 253.9 mdp del año anterior.
El costo del fracaso deportivo: Tras el tricampeonato, el América cerró un 2025 sin levantar trofeos, lo que desplomó los bonos por objetivos y mermó la recaudación comercial.
Inversión en infraestructura: Actualmente, más de 1,300 personas trabajan en las obras del Azteca, elevando los costos operativos en un 31.7% , superando incluso el incremento en ingresos.
Reserva de emergencia: El contrato del crédito estipulado que a partir del 1 de enero de 2027 se debe constituir una reserva obligatoria para el pago de capital e intereses.
Tabla comparativa financiera: T4 de 2024 vs. T4 de 2025. 2024: 253,9 millones de utilidades. 2025: 17,9 millones de pérdidas. Aumento de ingresos: 31,7 %. Vencimiento de la deuda: 2037.
La situación obliga al Club América a ser sumamente eficiente en el mercado de fichajes y en la obtención de resultados inmediatos en este Clausura 2026. Con la nómina presionada por los intereses bancarios y el estadio operando a marchas forzadas, el margen de error para la directiva de Santiago Baños es inexistente. Si el equipo no vuelve a la senda de los títulos pronto, la “gran deuda” de la remodelación podría hipotecar el éxito deportivo de las Águilas para la próxima década.







