Predial para todos… menos para el PAN EDUARDO ARREDONDO
En Ciudad Juárez hay una regla clara: quien tiene propiedad, paga predial. O al menos así debería ser. Porque mientras más de 375 mil familias juarenses cumplen año con año con esta obligación, hay quienes parecen vivir en un régimen de privilegios. El caso más escandaloso: el Partido Acción Nacional.
El alcalde Cruz Pérez Cuéllar destapó esta semana lo que muchos sospechaban pero pocos decían en voz alta: el PAN debe alrededor de 9.5 millones de pesos en impuesto predial al Municipio, una deuda que se arrastra desde 2012. Más de una década sin pagar. Más de una década de impunidad.
La pregunta es inevitable: ¿cómo un partido que presume legalidad, orden y respeto a las instituciones ha ignorado durante tantos años una obligación fiscal básica? No se trata de un error administrativo ni de un retraso menor; es una omisión prolongada que raya en el cinismo.
Mientras los juarenses hacen filas, aprovechan descuentos o ajustan sus gastos para cumplir, un partido político acumula millones en adeudos sin consecuencia alguna. Eso no es descuido: es abuso.
Pérez Cuéllar anunció que el Municipio ya instruyó a la Tesorería para notificar al PAN y exigir el pago conforme a la ley. Y fue más allá: si no pagan, habrá embargo y remate de bienes. Así de simple. Así de claro.
Este caso no solo exhibe una deuda económica, sino una deuda moral. Porque quienes exigen transparencia y rendición de cuentas también deben dar el ejemplo. La ley no puede ser un discurso de campaña y una excepción cuando incomoda.
El predial no es un castigo político: es dinero para calles, alumbrado, servicios y obras que necesita la ciudad. Cada peso que no se paga es un peso que le falta a Juárez.
La vara debe ser la misma para todos. Y si la legalidad es bandera, también debe ser práctica.







