PARTE 1
El saqueo invisible:
Cómo le robaron el futuro a México
Esta es la PRIMERA entrega de la serie “El saqueo invisible”, donde exploramos: Cómo le robaron a México. Las rutas del dinero. La deuda moral.
Por: Raúl Sabido
“Mientras se nos decía que no había dinero, el país sangraba por las grietas del saqueo institucionalizado. Hoy, la deuda pública es el monumento a esa traición”
El gran engaño:
El esquema de saqueo PRIANISTA
Durante años nos repitieron que no había dinero. Que los programas sociales eran insostenibles. Que había que endeudarse. Que Pemex era un barril sin fondo. Pero la verdad es otra: sí había dinero, pero se lo llevaron. Y no fue un accidente. Fue un saqueo sistemático, silencioso, disfrazado de tecnocracia, de “rescate bancario”, de “reformas estructurales”.
El costo del saqueo:
Cifras que duelen
- Huachicol fiscal: evasión, factureras, condonaciones y corrupción tributaria, eso era el huachicol fiscal. Estimaciones en extremo conservadoras lo colocan en 700 mil millones de pesos anuales, algunos calculan que rebasaría el billón de pesos anuales. En una década, eso sumaría 7 billones de pesos, pudiendo ser más de 10 billones. Entre siete y diez veces el presupuesto anual de todos los programas sociales del país, además para enriquecerse crearon toda una industria paralela a PEMEX para saquearla, reventarla y endeudarla.
- Fobaproa/IPAB: el “rescate” bancario de los 90 sigue costando. Hasta 2024, ha implicado pagos por 2.3 billones de pesos. Un agujero negro que nunca se cerró y todavía faltaran mas de 4 decenas de años más, el robo a México descarado de los banqueros, empresarios y políticos del momento todos del PRI y del PAN.
- Litigios fiscales pendientes: más de 2 billones de pesos en juicios contra grandes contribuyentes. Dinero que podría financiar salud, educación y seguridad, por años protegidos esos recursos fiscales por las chicaneadas legales utilizando la ley de amparo.
- Endeudamiento de Pemex: mientras se desmantelaba su capacidad operativa, se le cargó con deuda descomunal e innecesaria si estaba siendo llevada a la extinción, hoy, esa deuda, supera los 2 billones de pesos, convirtiéndola en la petrolera más endeudada del mundo. El PRIAN eran los administradores de la petrolera mexicana demostrando que fueron pésimos administradores y ladrones voraces.
- Endeudamiento de CFE: mientras se frenaba su expansión y se privilegiaban contratos privados, a la CFE se le impuso una política de contención operativa que la obligó a depender de financiamiento externo. Hoy, su deuda supera los 600 mil millones de pesos, convirtiéndola en una de las empresas eléctricas más comprometidas financieramente de América Latina, a pesar de ser estratégica para la soberanía energética del país, la desmembraron operativamente y la llevaban en vías de extinción, los PRIANISTAS eran sus administradores.
El saqueo estructural, únicamente por estos conceptos más relevantes, supera los 13.9 billones de pesos, habiendo quienes consideran que pudiera llegar a los 15 billones de pesos.
¿Y tú crees que ahí terminó?
¿Y si ese dinero no se hubiera sido saqueado por el PRIANISMO?
La deuda pública total de México al cierre del 2024 ronda los 17,5 billones de pesos. Si se hubiera evitado este saqueo del PRIANISMO, el 80% de la deuda no existiría.
Hay que puntualizar que la deuda de 17.5 billones de pesos de México nunca fue utilizada para infraestructura productiva nacional.
Con solo una fracción de esos recursos, los programas sociales estarían garantizados por más de una década, sin necesidad de subir impuestos ni endeudarse más.
El país podría haber invertido en infraestructura, salud, ciencia, educación y transición energética. En lugar de eso, pagamos intereses por deudas que no beneficiaron al pueblo, sino a los verdaderos liderazgos del neoliberalismo conservador de la derecha mexicana, el PRIANISMO.
El verdadero enemigo:
El problema de México no es la falta de recursos. Es la impunidad del saqueo. No se trata de ideologías, sino de cuentas claras. Mientras no se recupere lo robado, cualquier reforma fiscal será injusta. Mientras no se castigue a los responsables, cualquier deuda será ilegítima.
México no está quebrado. Está saqueado. Y eso tiene nombres, fechas y cifras.
Y ¿Dónde está el dinero?
Hoy, no estaríamos hablando de deuda pública, sino de patrimonio nacional
La riqueza no se puede esconder. No cuando se trata de más de 13 billones de pesos drenados del erario. Esa magnitud no cabe en maletas ni en cuentas discretas. Está en bienes, en fideicomisos, en paraísos fiscales, en empresas fachada, en propiedades de lujo, en inversiones blindadas. ¿Dónde está ese dinero? Porque no se esfumó, se transformó en privilegio para unos pocos y, en consecuencia, les detonó riqueza personal y familiar que hoy disfrutan y tienen escondida en algún lugar del planeta.
Echar culpas al pasado ya no basta
Cada día que pasa sin justicia, sin recuperación, sin castigo, es una complicidad silenciosa. El discurso de “los de antes” se agota, porque los beneficiarios del saqueo siguen libres, ricos y protegidos. Y lo más grave: lo hacen con la certeza de que nadie se atreverá a tocarlos.
Es ingenuo pensar que el actual gobierno no tenga el cronograma del saqueo perfectamente definido. Las rutas del dinero están trazadas. Los nombres están en expedientes. Los hechos están perfectamente bien documentados.
¿Por qué no se actúa?
¿Por cálculo político? ¿Por pactos no escritos? ¿Por miedo?
La deuda pública que hoy asfixia al país no es solo financiera. Es una deuda moral con millones de mexicanos que pagan impuestos, que trabajan, que esperan servicios públicos dignos. Es una deuda con la verdad. Porque la impunidad es el verdadero costo del saqueo.
México no necesita más diagnósticos. Necesita justicia. Y esa justicia empieza por responder una sola pregunta:
¿Dónde está el dinero?
Y una sola acción:
¡¡¡Vayamos por él¡¡¡







