El corredor del miedo: Aldama-Ojinaga y la desaparición cotidiana
Por [ eduardo arredondo ]
En el corazón del norte de Chihuahua, entre Aldama y Ojinaga, la violencia se ha vuelto casi una rutina. La Fiscalía de Distrito Zona Centro reporta 37 personas desaparecidas en esta región desde agosto de 2024 hasta enero de 2026, una cifra que pone en evidencia la fragilidad de la seguridad y la presencia persistente del crimen organizado.
Aldama encabeza la lista con 20 casos activos, seguido de Ojinaga con 13. Manuel Benavides y Coyame del Sotol suman cuatro más. Entre ellos están nombres y rostros concretos: Baudel Sosa Marta, 43 años, desaparecida el 4 de enero; Jovanny Cano Rodríguez, con un tatuaje de caricatura, desaparecido en diciembre de 2024; y Sergio Villa López y Cruz Daniel Levario Flores, desaparecidos en Aldama en 2025. Cada caso es un recordatorio de familias que buscan respuestas mientras viven en el miedo.
El fiscal Heliodoro Araiza Reyes aclara que no todas las desapariciones están ligadas al crimen organizado, aunque sí hay un conflicto abierto entre La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez, y Los Cabrera, brazo armado del Cártel de Sinaloa. Este enfrentamiento, que ha dejado alrededor de 50 muertos, se intensificó con la llegada de Los Cabrera a Ojinaga en septiembre de 2024, liderados por Roberto G. H., alias “04”, quien fue extraditado recientemente a Estados Unidos.
Lo que esta estadística revela va más allá de números: es una región donde la violencia se filtra en la vida cotidiana, donde la ausencia de justicia y la amenaza de los grupos armados convierten a la desaparición en un fenómeno casi cotidiano. Y mientras las autoridades mantienen búsquedas activas, la pregunta que muchos se hacen es: ¿qué futuro espera a las comunidades del corredor Aldama-Ojinaga?
En estas tierras, la memoria de los desaparecidos se mezcla con la urgencia de la acción: cada nombre cuenta, cada historia importa. Ignorarlas, por conveniencia o miedo, sería perpetuar el silencio que alimenta la violencia.







