Ciudadanos y habitantes de comunidades aledañas al rancho El Saucito, en el municipio de Balleza, han alzado la voz tras los recientes hechos ocurridos en la zona, señalando un presunto ecocidio que afectó gravemente la fauna local y la vida cotidiana de los vecinos, incluyendo a los ejidos El Quelite y El Trigueño.
De acuerdo con testimonios de los afectados, las autoridades habrían actuado de manera intencional y con dolo al intervenir una represa ubicada en el mencionado rancho, pese a que, aseguran, se trata de una estructura con más de 100 años de existencia y debidamente autorizada. “Esa represa nunca representó problema alguno para la región, hasta ahora que el odio y la venganza se han hecho presentes”, comentaron pobladores.
Los habitantes denuncian que la acción ha tenido un impacto directo en el paso del ganado, que depende del agua captada naturalmente por la represa. “No son aguas perenes, son aguas de lluvia recogidas del mismo rancho, y en Balleza el río no ha subido ni un centímetro como han querido hacer creer”, afirmaron.
La crítica también se dirigió a la PROFEPA, señalando una supuesta doble moral en la aplicación de la ley ambiental. “Son muy severos con quien lleva una víbora o un coyote, pero no actúan con el mismo rigor cuando se causa un daño real y profundo a un ecosistema entero”, expresaron los vecinos.
Además, se hizo referencia a un presunto temor político detrás de estas acciones, vinculando los hechos con un intento de frenar las aspiraciones de un posible candidato a la gubernatura. “Temen que sume fuerzas, no quieren otro liderazgo fuerte. No como el indeseable de Javier Corral, que usó la justicia como herramienta de odio”, señalaron con firmeza.
Finalmente, los habitantes expresaron su confianza en que, tarde o temprano, se hará justicia: “La justicia tarda, pero llega… y la divina, esa no falla”, concluyeron.







